28 feb 2018

17/09/2017 Miradas a la Sagrada Familia LXXXIX: Las Escuelas de la Sagrada Familia

"Escuelas de la Sagrada Familia
Las Escoles de la Sagrada Família es un edificio construido entre 1908 y 1909 por Antoni Gaudí, situado en el recinto del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, en Barcelona. Era un pequeño edificio destinado a escuela para los hijos de los obreros que trabajaban en la Sagrada Familia, aunque atendió a otros niños del barrio, especialmente de clases poco favorecidas. Gaudí lo edificó en el terreno destinado a la fachada de la Gloria, que se preveía estaría libre durante bastante tiempo todavía.
Esta obra pertenece a los últimos años de su carrera, dedicados casi en exclusiva a la Sagrada Familia. Gaudí llega a la culminación de su estilo naturalista, haciendo una síntesis de todas las soluciones y estilos probados hasta aquel entonces. El arquitecto logra una perfecta armonía en la interrelación entre los elementos estructurales y los ornamentales, entre plástica y estética, entre función y forma, entre contenido y continente, logrando la integración de todas las artes en un todo estructurado y lógico.
Historia y descripción
Se realizó por encargo de la Asociación de Devotos de San José que presidía Josep Maria Bocabella, fundador del templo de la Sagrada Familia.​ Su principal promotor fue mosén Gil Parés, primer párroco de la Sagrada Familia, que fue director de la escuela hasta 1930. En principio se siguió el método pedagógico de Andrés Manjón, fundador de las Escuelas del Ave María de Granada, pero desde 1915 se aplicó el método Montessori.
Las Escuelas fueron inauguradas el 15 de noviembre de 1909 por el obispo de Barcelona, Juan José Laguarda y Fenollera. Su realización conllevó un coste de 9000 pesetas.
El edificio tiene planta rectangular de 10 x 20 metros y 5 m de altura, y constaba de tres aulas, vestíbulo y capilla, con lavabos en un cuerpo añadido al edificio. Las aulas eran denominadas de la Purísima (44 alumnos), del Ángel (54 alumnos) y del Sagrado Corazón (56 alumnos). La construcción se realizó con ladrillo visto, en tres capas superpuestas, siguiendo la técnica tradicional de la bóveda catalana. El pavimento era de cemento portland. ​ Las formas del edificio son onduladas, lo que confiere a la estructura una sensación de ligereza pero a la vez una gran resistencia. En el exterior definió tres áreas destinadas a aulas al aire libre que estaban cubiertas con pérgolas de hierro.
La estructura se basa en tres vigas dispuestas de forma vertical en el interior, que sostienen otra viga de trazado horizontal situada en el centro, formando unos perfiles en forma de I que sostienen unas tablas de madera sobre las que se eleva la cubierta de ladrillo. Las distintas inclinaciones crean las formas geométricas en conoide que confieren una serie de curvas cóncavas y convexas. Los muros de carga son igualmente de planta curvilínea, con una progresiva inclinación del techo al suelo, elaborados con ladrillos colocados en rompejunta verticalmente.
En el interior había una escasa decoración formada por modelos de yeso de algunas esculturas de la fachada del Nacimiento de la Sagrada Familia, como las figuras de San Joaquín, Santa Ana, San Juan y San Zacarías, además de una copia del San Jorge modelado por Llorenç Matamala para la casa Botines de León.
Las Escuelas sufrieron graves daños el 20 de julio de 1936, al inicio de la Guerra Civil Española. Se derrumbó una parte de las fachadas, la jácena central y algunos pilares se deformaron y se cayó la cubierta de madera. En septiembre de ese mismo año se encargó a Francesc Quintana su reconstrucción, cuyas obras finalizaron en julio de 1937.
En el año 2002 el edificio de las Escuelas fue trasladado al exterior del templo, a la esquina entre las calles Sardenya y Mallorca. Desde entonces son sede de una exposición titulada El taller de Gaudí, dedicada al estudio de los procesos constructivos ideados por el genial arquitecto.
Las Escuelas de la Sagrada Familia han sido un ejemplo en genialidad constructiva y han servido de fuente de inspiración para muchos arquitectos, por su simplicidad, resistencia, originalidad del volumen, funcionalidad y pureza geométrica. Sus formas onduladas han sido aplicadas por arquitectos como Le Corbusier, Pier Luigi Nervi, Eduardo Torroja, Félix Candela o Santiago Calatrava. ​ Le Corbusier efectuó un croquis del edificio en una visita que realizó a Barcelona en 1928, y su influencia es patente en obras suyas como la iglesia de Ronchamp y el pabellón Philips de la Exposición Universal de Bruselas de 1958.

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Escuelas_de_la_Sagrada_Familia












07/02/2018 Cases Jeroni F. Granell Manresa

"Conjunto de tres casas gemelas de los años 1901-1909 que describen una fachada unitaria. En esta se van alternando unos cuerpos estrechos definidos por un eje continuo de ventanas, con cuerpos más anchos abiertos con balcones dobles. Los dinteles y los remates ornamenten con relieves curvilíneos de gusto modernista y el paramento liso está decorado con esgrafiados. La casa vecina, el núm.190, es obra del mismo arquitecto, de 1912."

Ver: http://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=3507
Carrer Mallorca, 184-188




















27 feb 2018

07/02/2018 Casa carrer Mallorca 190

Edificio modernista de Jeroni F. Granell Manresa en 1912 con un estilo mucho más innovador que sus vecinas, las cases Jeroni F. Granell Manresa, de un estilo modernista mucho más clásico. Destacan los forjados de la puerta principal y barandillas de balcones, asi como los mosaicos de la fachada.



















23/02/2018 Fuente Plaça d´Eivissa

Fuente pública en la Plaça d´Eivissa con un interesante relieve. Sin información sobre autoría.



 Gracias por su aportación a; Rosendo Muñiz Soler

"PLAÇA DE EIVISSA
Posiblemente estemos hablando de la plaza más importante del barrio barcelonés de Horta. Data su existencia del año 1777 que se edificó una casa que fue la que le empezó a dar forma a la plaza. Al lado solo existía una masía que atendía actividades agrícolas en lo que actualmente es la calle de Pere Pau. El hecho de que se empezara a configurar allí una plaza, llamó la atención de muchos payeses de la antigua villa de Horta que lo consideraron el lugar ideal para poder reunirse y vender allí sus productos campestres. Por eso cada vez más payeses se fueron concentrando en esa plaza, que el ayuntamiento de Horta había bautizado con el nombre de plaza del Congreso. Nombre que aguantó hasta el año 1896 que la proliferación de tanto mercader, instó a los concejales del consistorio para llamar desde entonces a la plaza como la plaça del Mercat. Una plaza que cobraba cada vez más vida porque no solo terminó por tener allí ubicado un auténtico mercado de abastos, sino que además contó con el alumbrado público en el año 1889, y la aparición del tranvía eléctrico en 1901. En el año 1907 que la villa de Horta se había incorporado desde 1904 como nuevo barrio de la creciente ciudad de Barcelona, el alcalde don Domènech Sanllehy para evitar la duplicidad del nombre de muchas calles, cambió el nombre de plaza del Mercado a la que dejó definida desde entonces como la plaça de Eivissa, que es el nombre que sigue manteniendo en la actualidad. Una plaza que poco tardó en quitarle el protagonismo a la plaza principal que existía en Horta, que era la plaza de les Santes Creus donde no en vano se encontraba la casa consistorial. En la actualidad sigue siendo la plaza de Eivissa un lugar muy concurrido, aunque ya no dispone de su mercado de abastos que fue trasladado en el año 1951 a la calle Tajo, pero si tiene una parada de metro de la línea quinta de Barcelona, que le concede todavía mayor hegemonía a su trayectoria absorbente. Una pequeña reseña por intentar conocer esta especial plaza del barrio de Horta de Barcelona, que sigue en la actualidad manteniendo su nombre de plaça de Eivissa."