"Comercio fundado en 1819 y trasladado a su ubicación actual en 1823 (tiene casi 200 años), y que ha vendido plantas medicinales desde su inicio hasta la actualidad, tiene un gran interés artístico e histórico ya que es la primera herboristería que existió en Barcelona y probablemente en Cataluña y la montó un escenógrafo de teatro, Francesc Soler i Rovirosa. La decoración actual es la misma que se hizo en los alrededores del 1860, cuando Isabel II les dio el título de "Proveedor de la Real Casa", y la encargaron a Soler y Rovirosa, un conocido escenógrafo de teatro que la decoró al estilo isabelino de la época.
En
medio de la tienda hay una fuente de mármol con espita de gas para
iluminar todo el local y coronado por un busto de un científico sueco
llamado Linneo. Antiguamente se utilizaba para conservar las sanguijuelas. La
fuente es obra de los hermanos italianos Baratta Rossi que hicieron
también la Fuente del genio Catalán, que está en plaza Palau. (Texto: Bernat Parés y web de la tienda)".
Ver: http://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=7819
http://www.herboristeriadelrei.com/
Carrer Vidre, 1
Tal y como consta en su web, en la Herboristeria (https://es.wikipedia.org/wiki/Carlos_Linneo) se hacen cursos de Fitoterapia y completas visitas guiadas.
En agosto 2021 se anuncia su desaparición: https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20210803/7641359/adios-herbolari-rei-barcelona.html
"La fuente de las sanguijuelas

La fuente de mármol blanco de Carrara que preside el histórico Herbolari del Rei.
En una de las estanterías de la herboristería, la primera que abrió en Barcelona, se conservan algunos elementos de la historia del negocio. Entre ellos, un recorte de prensa de alrededor de 1860 en el que se anuncia el establecimiento, entonces conocido como La Linneana, en homenaje al naturalista sueco Carl von Linné, padre del actual sistema clasificador de plantas, cuyo busto corona precisamente la fuente que se erige en el centro de esta tienda con 207 años de antigüedad.
Paulina intentó recuperar la fuente para este tipo de gusanos anélidos, pero desistió porque muchos de los clientes no podían resistirse a introducir la mano en el agua.
El recorte anuncia que La Linneana cuenta con un criadero y depósito de sanguijuelas, que se utilizaban por sus propiedades anticoagulantes. Aún hoy, tienen aplicaciones en cirugía plástica. Paulina explica que intentó recuperar la fuente para este tipo de gusanos anélidos, pero finalmente desistió porque muchos de los clientes que entraban en la herboristería no podían resistirse a introducir la mano en el agua.
En 1857, Isabel II reconoció al establecimiento como proveedor de la Casa Real, motivo por el que acabó cambiando su nombre por el de Herbolari del Rei, que se mantiene hasta hoy. La decoración y el mobiliario han sido restaurados por la actual propietaria. Se trata de un conjunto de armarios con estantes de color verde y cajones de madera con pequeñas acuarelas de paisajes catalanes en los frontales. Fue encargado al escenógrafo y pintor Francesc Soler i Rovirosa para celebrar la distinción como herboristería real. Por esta razón, el establecimiento recuerda un escenario teatral. Unas pinturas dispuestas en el perímetro superior de los armarios completan esta decoración tan singular.
El mueble histórico con los nombres de las hierbas que contenían antiguamente escritos a mano
Otro mueble histórico es una gran cajonera más que centenaria con los nombres de las hierbas que contenían antiguamente escritos a mano. Entrar en el Herbolari del Rei es un viaje a la Barcelona de mediados del siglo XIX y a un paraíso de los amantes de los remedios naturales.
Paulina se estableció en Barcelona hace una década, mucho antes de la invasión rusa de su país. Sí llegó como consecuencia de la guerra la también ucraniana Natali, que ayuda a la primera en la gestión de la tienda."
"Herbolarios de toda la vida que gozan de buena salud en Barcelona
Comercios históricos
Negocios históricos y otros más nuevos preservan un conocimiento que se remonta al siglo XV y han sabido adaptarse a los nuevos tiempos
La herbología tuvo su auge en el siglo XV con la publicación de numerosas compilaciones sobre plantas medicinales en inglés y español, pero no fue hasta el siglo XIX que los herbolarios modernos llegaron a Europa. Otro negocio de aquella época es la Herboristeria del Rei, en la calle del Vidre. En el 2021 bajó la persiana después de que sus anteriores inquilinos no llegaran a un acuerdo con el dueño sobre el alquiler. El añorado cronista Lluís Permanyer terminaba su artículo dedicado al cierre de esta tienda bicentenaria con un clamo: “Esperamos con ansiedad la noticia de la salvación”. Y, afortunadamente, llegó dos años después.
Pavlina Doroshenko, nacida en Ucrania y vecina de Barcelona, se hizo cargo del espacio y lo restauró junto al propietario para convertirlo en museo. Conservaron el busto en mármol de Carrara dedicado a Carl von Linné esculpido por los hermanos Baratta. O la ornamentación original, con sus cuadros y cajoneras, que diseñó el escenógrafo y pintor Francesc Soler i Rovirosa. Una estantería a la izquierda de la entrada reúne documentos sobre la historia de la tienda. “Conocer el pasado de una ciudad es clave para que tenga futuro”, afirma Doroshenko, que sigue vendiendo mezclas de hierbas, jabones y velas y organiza talleres de perfumes o botiquines herbales. También acoge proyecciones del filme El Perfume, ya que una de sus escenas fue grabada aquí.


Gracias por au aportación a: Rosendo Muñiz Soler

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