Mostrando entradas con la etiqueta Antic Hospital de la Santa Creu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Antic Hospital de la Santa Creu. Mostrar todas las entradas

9 dic 2017

29/11/2017 El Víctor y otras huellas del tiempo en la Porta del Passatge de l´Hospital

La puerta de acceso al recinto del Antic Hospital de la Santa Creu, en la calle del Carme, muestra, además de uno de los pocos Vítor que se conservan en la ciudad, antiguos "graffitis" y huellas del paso del tiempo-

Carrer del Carme. 47

"Vítor (símbolo)

El vítor o víctor, además de la interjección usada para vitorear (equivalente al ¡viva!), es un símbolo derivado del crismón del Bajo Imperio romano. Fue adoptado por algunas universidades españolas desde el siglo XIV, especialmente la de Salamanca,  la de Alcalá de Henares, la de de Sevilla y las de Indias, como emblema conmemorativo de quienes obtenían el título de doctor, en inscripciones murales con pintura roja o negra que se conservan hoy en día. Tras la Guerra Civil Española se eligió para ser utilizado en el Desfile de la Victoria (19 de mayo de 1939) y, a partir de entonces, durante toda la dictadura franquista, como emblema propio de Francisco Franco.
El víctor romano
A partir del Edicto de Milán (año 313 d.C.), el crismón aparecía en monedas, estandartes y con el tiempo pasó a formar parte también de los escudos de los legionarios romanos.
Según la leyenda, al emperador Constantino, la noche anterior a la batalla del Puente Milvio, se le apareció en sueños la cruz junto a las palabras de «In hoc signo vinces» («Con este signo vencerás»). Al día siguiente éste sustituyó el águila imperial por el crismón o labarum y ganó la batalla.
Poco a poco fue transformándose en los escudos romanos hasta adoptar otra forma muy diferente. Se había convertido en otro símbolo: el Víctor, Escudo de la Victoria o Victorioso.
El vítor es uno de los símbolos característicos y tradicionales que se encuentran habitualmente en las paredes de los edificios universitarios de Salamanca, al estilo de los actuales grafiti. Consiste en un anagrama, de color rojo, que combina las letras V, I, C, T, O y R dispuestas a criterio del pintor. Existe la creencia de que originalmente las letras eran únicamente V, I, T, O y R; y que con el tiempo se añadiría una figura similar a la C, lo que en heráldica se denomina un creciente, aunque muy estilizado, aludiendo al blasón distintivo del papa Benedicto XIII de Aviñón (el Papa Luna, 1394-1423), como agradecimiento por los privilegios concedidos a la Universidad. De ahí parece provenir la expresión poner sobre los cuernos de la luna (con el significado de alabar o encomiar). La disposición de la media luna en ese anagrama se describe con los cuernos hacia abajo, y en la parte inferior, quedando en la parte de arriba el diseño aún más antiguo de los vítores al sabio o los vítores clásicos de Salamanca, o sea el anagrama sin la C.
Tradicionalmente se pintaba, con pigmentos animales o vegetales, en las paredes de las dependencias de la Universidad de Salamanca acompañando al nombre del reciente doctor cuando alguien alcanzaba este grado. Cuando, por la ley Moyano de 1857, todas las universidades, excepto la Central de Madrid, perdieron la facultad de conceder ese título, dejaron de pintarse los vítores, costumbre que se retomó en 1954, con la recuperación de los doctorados.
Aunque hoy se sigue empleando de este modo, también pueden hallarse vítores alusivos a instituciones o personalidades destacadas que han visitado la Universidad de Salamanca o mantienen con ella una especial relación.
El víctor franquista Algunas fuentes especulan con la posibilidad de que el ocultista Corintio Haza hubiera incorporado al emblema símbolos astrológicos para proteger simbólicamente a Franco.​ Otros, como el esoterista Julius Evola, interpretan cada una de sus partes en relación con la alquimia, la astrología y la masonería."

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADtor_(s%C3%ADmbolo) 

Otros Vitor de Barcelona aquí y aquí

Ver artículo de Xavi Casinos en La Vanguardia













 

23 may 2016

23/04/2016 Biblioteca Nacional de Catalunya V: Terrazas

Pocas veces accesibles, ofrecen una panorámica espectacular del jardin interior del Antic Hospital de la Santa Creu y su gigantesco jacarandá.

















23/04/2016 Biblioteca Nacional de Catalunya IV: Sala Cervantina

"Una visita a la Biblioteca de Cataluña siempre puede despertar nuevas sensaciones, nuevos intereses, nuevas emociones. Y nos ceñiremos, sin embargo, sólo a la Sala Cervantina, antigua enfermería adosada a los contrafuertes de la nave este.
Esta sala reúne la mayor parte de obras de la colección del mismo nombre, que se completa con otra de adyacente que conserva las adquisiciones recientes y con un depósito de seguridad donde se custodian las obras más valiosas, entre ellas las primeras ediciones -excepto la de la Galatea, que falta en la colección- y las primeras traducciones de la obra cervantina, esenciales a la hora de evaluar su difusión.

En 1914 el bibliófilo Isidre Bonsoms Sicart (Barcelona 1849-Valldemossa 1922) propuso en el Instituto de Estudios Catalanes la donación de su colección, de unos 3.400 volúmenes, con destino a la Biblioteca de Cataluña. Ingresaría en 1915, mobiliario incluido, y se abriría al público en 1916, en la Sala Azul del Instituto de Estudios Catalanes, en el Palau de la Generalitat, sede de la BC desde su creación en 1907. Joan Givanel iniciaría la impresión del primer catálogo de la colección.
 A la riqueza bibliográfica de la colección -básicamente obras impresas con ediciones de Cervantes, traducciones, adaptaciones, obras inspiradas, obras biográficas y críticas ..., sin excluir algún manuscrito y numeroso material no libro y archivo de prensa-, se hay que añadir la espléndida iconografía original -Album de Coypel, de Pinelli, matrices xilográficas de Joan Jolis, dibujos ... y un largo etcétera. En buen estado de conservación de las obras, hay que sumar también las encuadernaciones artísticas con que adornan algunos ejemplares. 
La Colección Cervantina pasó a ocupar la Sala Cervantina actual en 1936. Como resultado del compromiso adquirido de continuar la que fue considerada en ese momento la mejor colección cervantina del mundo, y con la colaboración de otros donantes y con una política de compras, se ha llegado a triplicar los volúmenes fundacionales. Las adaptaciones audiovisuales se conservan en la Unidad de Sonoros y Audiovisuales de la BC. Cervantes y su obra se entrelazan con el mundo del libro y con la empresa editorial y el coleccionismo catalanes. Cervantes, que había estado en Barcelona, ​​hizo transcurrir la segunda parte de su obra inmortal después de que un emulador hubiera publicado ya la continuación de la primera en una edición del 1614 con pie de imprenta de Tarragona. Sólo para centrarnos en el Quijote y a modo de ejemplo, la imprenta de Barcelona publicaría la primera edición conjunta de las dos partes en 1617; la primera edición de bolsillo en 4 volúmenes en 1755; grandes ediciones quijotescas ilustradas y la primera edición facsímil en el siglo siguiente, y, ya desde entonces, ediciones críticas que se sucederán en el tiempo. 
La colección es consultable obra a obra en el catálogo en línea de la BC y a partir de la búsqueda de fondos y colecciones. La Colección Cervantina no termina aquí. Se proyecta en otras colecciones que contienen ediciones que recogen el testigo bibliográfico de Cervantes. Sirva de ejemplo la traducción castellana del Tirant en la edición de Valladolid de 1511.
Preside la sala un busto de Cervantes, obra del escultor Josep Reynés (1850-1926) fechada en 1885. El cuadro que la acompaña, obra del pintor Josep M. Vidal-Quadras (1891-1977), muestra el retrato de Isidre Bonsoms".

Ver: http://www.bnc.cat/El-Blog-de-la-BC/La-Sala-Cervantina-de-la-Biblioteca-de-Catalunya  

 





 

23/04/2016 Biblioteca Nacional de Catalunya III: Museu del Llibre Frederic Marès y sus cerámicas

"Ubicado en el mismo edificio de la BC, acoge una valiosa colección bibliográfica de notable interés patrimonial, que fue donada a la institución por el artista y coleccionista Frederic Marès (1993-91).
La colección constituye un interesante itinerario por la dilatada historia del libro. Está integrada por más de 1.500 documentos (algunos, con más de mil años de historia) en diversas tipologías. Por un lado, contiene un conjunto de 114 piezas entre códices, manuscritos, fragmentos de pergamino y papel (entre los siglos XII y XX). Por otro, 136 pergaminos documentales desde el s. XI, además de 483 grabados, 848 impresos (entre los que hay un centenar de incunables) y 106 encuadernaciones sueltas. El Museo del Libro Frederic Marès ocupa la sala del Vía Crucis, presidida por un retablo gótico de Ramon Llull".


Ver: http://www.bnc.cat/Fons-i-col-leccions/Museu-Mares