5 feb 2026

12/01/2026 Huesca. Barbastro. Catedral de Santa María de la Asunción III: Pinturas del ábside de la Iglesia de San Vicente Mártir de Vio

En un pequeño espacio expositivo, junto a la entrada de la catedral, se guarda una joya del románico aragonés, las pinturas del ábside de la Iglesia de San Vicente Mártir de Vio.

 

"Aun cuando se hallan parcialmente deterioradas, su escena central correspondiente a Cristo en Majestad flanqueado por los Tetramorfos se conserva muy bien, siendo magnífica su serena expresión. Lo hallamos dentro de una ovalada mandorla mística sedente sobre un acolchado escaño de aspecto orientalizante y posando sus pies descalzos sobre una estera ovalada. Muestra textos sagrados sobre su muslo izquierdo en el que se intuye la frase "EGO SVM LVX MVNDI" mientras bendice con la diestra. Porta túnica roja sobre el hombro izquierdo cubriendo su mitad inferior derecha. Túnica y vestimenta lucen elaborados pliegues en contraposición con la camisa en donde son muy sencillos. En ella luce bordados a modo de joyas en el cuello y embocadura de mangas.

El rostro, sereno y barbado, se enmarca en nimbo crucífero. En el polo inferior de la mandorla hallamos un motivo flordelisado. Los tetramorfos son de una traza muy naif llamando la atención la cara del león de San Marcos, que más parece demonio que fiera.

A ambos lados de los tetramorfos inferiores hallamos, a nuestra izquierda, parte del martirio de san Vicente a cuyo culto se dedicó el templo y a la derecha una Epifanía con los Reyes Magos oferentes cuyos nombres se epigrafiaron sobre sus coronadas cabezas. En el cilindro absidal, bajo una greca de dientes de sierra rojos y blancos, hallamos decoración a base de motivos geométricos, cruces patadas, imitación de cortinajes y círculos de fondo rojo con grifos en su interio

En el frontal de articulación con la nave quedan restos de lo que fue una Psicostasis. Aún puede adivinarse la figura de san Miguel pesando las almas con su balanza y un peludo demonio intentando desequilibrarla a su favor. Bajo esta escena, en el intradós del presbiterio, vemos músicos coronados con coronas similares a las que usan los Reyes Magos.

 

En el espacio frontal de la embocadura absidal a la izquierda del músico vemos una representación de la resurrección de los muertos. Todo ello en consonancia con la escena principal mostrada en esta pintura: la Parusía o segunda venida de Cristo para el Juicio Final. Cristo en majestad rodeado de los cuatro vivientes, según los textos apocalípticos; los ancianos músicos, ángeles sonando trompetas en llamada a la resurrección, muertos que salen de sus ataúdes y san Miguel en su incansable oficio de pesar las almas (psicostasis) para determinar su destino final mientras los demonios tratan de hacer trampas e inclinar la balanza a su lado.

Cronológicamente el templo en su parte original, puede corresponder al último tercio del siglo XII y las pinturas al primer tercio del XIII. 

A. García Omedes" 

Ver artículo completo en: https://www.romanicoaragones.com/1-Sobrarbe/99023-Vio.htm















 

12/01/2026 Huesca. Barbastro. Catedral de Santa María de la Asunción II: Interior

"Si bien los elementos formales son góticos, la concepción del espacio interior está mucho más próximo a la nueva estética del renacimiento. Las seis hermosas columnas que sustentan sus tres naves, con unos 15 metros de altura, continúan en arcos y nervios formando bóvedas de crucería estrellada sin cúpula ni crucero. Intervinieron los arquitectos Juan de Segura y Juan de Sariñena

 

El retablo mayor dedicado a la Asunción de la Virgen está realizado en alabastro, material abundante en Aragón, y madera policromada. Parte del basamento es obra de Damián Forment, el mejor maestro escultor que hubo en la Corona de Aragón en el siglo XVI, y que fue el introductor en estas tierras de las nuevas formas renacentistas. Su discípulo Juan de Liceyre completó el conjunto con escenas dedicadas a la Pasión y Muerte de Cristo: la Oración en el huerto, Prendimiento, Ecce Homo, Cristo camino del Calvario y la Piedad. En 1560 se finalizaría esta parte del retablo, que quedaría incompleto hasta que, entre 1600 y 1602, se acometiera la realización de los cuerpos superiores. Un equipo integrado por Juan Miguel Orliens, Pedro Martínez de Calatayud, y Pedro de Aramendia concluiría la obra, ya en un estilo sumamente distinto, y moderado, que responde a la nueva estética romanista. A ambos lados del altar mayor se levantan otros dos retablos, uno del siglo XVII, dedicado a San Ramón, obispo de Barbastro, y otro realizado en siglo XVIII por el escultor barbastrense Antonio Malo dedicado a San Pedro Apóstol.

Entre los siglos XVII y XVIII, familias nobles de la ciudad, obispos, personajes relevantes de la curia y diversas cofradías, ampliarían las capillas de la Seo dotándolas de magníficas portadas. De todas ellas destacan las dos abiertas a los pies: la del Santo Cristo de los Milagros y la antigua capilla de San Carlos Borromeo, ambas construidas en la primera mitad del siglo XVIII en estilo barroco. En esta última yace el cuerpo incorrupto del obispo Florentino Asensio Barroso, asesinado durante la guerra civil española.

La sillería del coro, obra renacentista de los escultores Jorge Comón y Juan Jubero, se encuentra actualmente repartida entre el presbiterio y la capilla de la Dormición." 

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Barbastro