En un pequeño espacio expositivo, junto a la entrada de la catedral, se guarda una joya del románico aragonés, las pinturas del ábside de la Iglesia de San Vicente Mártir de Vio.
"Aun cuando
se hallan parcialmente deterioradas, su escena central correspondiente a Cristo
en Majestad flanqueado por los Tetramorfos se conserva muy bien, siendo magnífica
su serena expresión. Lo hallamos dentro
de una ovalada mandorla mística sedente sobre un acolchado escaño
de aspecto orientalizante y posando sus pies descalzos sobre una estera ovalada. Muestra textos
sagrados sobre su muslo izquierdo en el que se intuye la frase "EGO SVM LVX MVNDI"
mientras bendice con la diestra. Porta túnica roja sobre el hombro
izquierdo cubriendo su mitad inferior derecha. Túnica y vestimenta
lucen elaborados pliegues en contraposición con la camisa en donde
son muy sencillos. En ella luce bordados a modo de joyas en el cuello y embocadura
de mangas.
El rostro,
sereno y barbado, se enmarca en nimbo crucífero. En el polo inferior
de la mandorla hallamos un motivo flordelisado. Los tetramorfos son de una
traza muy naif llamando la atención la cara del león de San
Marcos, que más parece demonio que fiera.
A ambos lados
de los tetramorfos inferiores hallamos, a nuestra izquierda, parte del martirio
de san Vicente a cuyo culto se dedicó el templo y a la derecha una Epifanía con los Reyes Magos
oferentes cuyos nombres se epigrafiaron sobre sus coronadas cabezas. En el cilindro
absidal, bajo una greca de dientes de sierra rojos y blancos, hallamos decoración
a base de motivos geométricos, cruces patadas, imitación de
cortinajes y círculos de fondo rojo con grifos en su interio
En el frontal
de articulación con la nave quedan restos de lo que fue una Psicostasis.
Aún puede adivinarse la figura de san Miguel pesando las almas con
su balanza y un peludo demonio intentando desequilibrarla a su favor.
Bajo esta escena, en el intradós del presbiterio, vemos músicos
coronados con coronas similares a las que usan los Reyes Magos.
En el espacio
frontal de la embocadura absidal a la izquierda del músico vemos una
representación de la resurrección de los muertos. Todo ello en consonancia con la escena principal
mostrada en esta pintura: la Parusía o segunda venida de Cristo para
el Juicio Final. Cristo en majestad rodeado de los cuatro vivientes, según
los textos apocalípticos; los ancianos músicos, ángeles
sonando trompetas en llamada a la resurrección, muertos que salen de
sus ataúdes y san Miguel en su incansable oficio de pesar las almas
(psicostasis) para determinar su destino final mientras los demonios tratan
de hacer trampas e inclinar la balanza a su lado.
Cronológicamente
el templo en su parte original, puede corresponder al último tercio
del siglo XII y las pinturas al primer tercio del XIII.
A. García Omedes"
Ver artículo completo en: https://www.romanicoaragones.com/1-Sobrarbe/99023-Vio.htm