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18 ago 2018

01/04/2018 Tesoros del MNAC CXVI: Ábside de Santa Maria de Taüll

"Las que más destacan, y que sin duda son las más conocidas, son las que se sitúan en el ábside. En este fresco se representa a la Maiestas Mariae y la Epifanía, bajo la cual, enmarcados mediante arcos, se representan los apóstoles. La escena presenta a la Virgen con el Niño sobre sus rodillas, uno de los más habituales de la iconografía románica, que proviene de la iconografía bizantina en su derivación de la Virgen Kiritissa. Se trata de la virgen María representada como trono de su hijo Jesús, envueltos ambos en una mandorla (un marco en forma oval o de almendra) asimétrica. Así, Cristo presenta en su mano izquierda el pergamino de la Ley, mientras que con la mano derecha realiza la señal de bendición.
A ambos lados se sitúan los tres Reyes Magos, Melchor a la derecha, Gaspar y Baltasar a la izquierda, los cuales están realizando la entrega de ofrendas (es el episodio de la Epifanía) con las manos veladas a modo de señal de respeto hacia el hijo de Dios. En el centro de la bóveda de esta zona del templo, se muestra el Agnus Dei (la representación del Cordero de Dios). Sobre la escena se presentan las dos estrellas, siguiendo de esta manera el relato evangélico. 
En este fresco de Santa María de Taüll se pueden apreciar las características principales de la pintura románica. Así, se observa el empleo de la perspectiva jerárquica (mayor tamaño en función de la importancia del personaje), siendo representados los Reyes Magos a un tamaño inferior que el de la Virgen con el niño, la cual aparece desproporcionada en tamaño con el objetivo de destacar su importancia con respecto al resto de personajes, que son secundarios en la escena.
Los colores son planos y vivos (gracias a la técnica del fresco, que permite obtener colores muy brillantes), destacando el empleo del rojo y el azul. Se marcan además los contornos de las figuras en un trazo grueso en negro, y los campos cromáticos también se delimitan. Se aprecia, sin embargo, una novedad técnica con respecto a la pintura románica del momento y es que si bien no hay empleo de recursos lumínicos, en los pliegues de los vestidos de los personajes y en algunas partes de manos y caras se observa un ligero intento de efecto de claroscuro. Por otra parte, las figuras son frontales e hieráticas, sin expresión, movimiento ni volumen, característica típica de la pintura románica de clara influencia bizantina y que pretende recalcar la idea de divino de los personajes, que están alejados del mundo de aquellos que están observándoles. 
En un registro inferior, en el tramo recto que precede al ábside, bajo una galería de arcos, en el intradós del arco triunfal mayor, se representan a los cuatro evangelistas: San Pedro, San Pablo, San Andrés y San Juan. Cada uno de ellos porta sus atributos característicos: las llaves, el libro, la cruz y el libro, respectivamente. Acompañando a estos personajes, varios ángeles y arcángeles. Los apósteles son organizados en el fresco utilizando el recurso de la arquería simulada (arquitectura pintada). Para separar la zona con el fresco de la Maiestas Mariae-Epifanía y la de los evangelistas, se pinta una cinta con un motivo geométrico de zig-zag. Bajo estos dos niveles de frescos, encontramos un tercer registro en el que se representan escudos de forma circular (clípeos) asociados a un bestiario fantástico. El nivel más inferior está compuesto por la representación de una serie de cortinajes.
Los fondos de todo el conjunto pictórico, al igual que los episodios principales, presentan vivos colores, y están realizados a base de bandas horizontales que recuerdan a las ilustraciones de los beatos mozárabes, contemporáneos en cronología."

Ver: https://www.arteguias.com/iglesia/santamariataull.htm

































16 ago 2018

01/04/2018 Tesoros del MNAC CXV: Pinturas de los muros laterales de Santa Maria de Taüll

"Si bien los frescos de la zona del ábside son los más importantes, por su majestuosidad y su calidad, en el resto del templo también podemos encontrar pinturas. Éstas, según los investigadores no son de la misma autoría que las del ábside, sino de un segundo maestro al que la bibliografía denomina Maestro del Juicio Final, y presentan una calidad técnica inferior. La escena que más destaca es la del Juicio Final, de la que si bien el centro ha desaparecido se pueden apreciar varios fragmentos: en la parte superior observamos un grupo de hombres que caminan hacia Cristo, si bien éste último ha desparecido. También se observa en el nivel inferior a San Miguel, que aparece a la izquierda pesando las almas. También encontramos restos pictóricos en el muro sur del templo, aunque peor conservados, destacando en esa zona la escena de David matando a Goliat.
Aunque las pinturas de Santa María de Taüll no presentan la grandiosidad de las de su vecina Sant Climent, son un ejemplo extraordinario de pintura románica, sobre todo las pinturas situadas en el ábside del templo. Así, si bien los originales de éstas no se localizan actualmente en el edificio, la iglesia es de visita obligada, tanto por su localización como por tratarse de uno de los mejores ejemplos del románico catalán."

Ver: https://www.arteguias.com/iglesia/santamariataull.htm

Gracias a
Harry Cartier por aportar:
"Las iglesias de Tahull, tanto la de Santa Maria y San Clemente, fuero consagradas casi a la par por el Obispo de Roda de Isabena, San Ramon. El fue quien las mando edificar. En la misma catedral de Roda de Isábena, donde hay pinturas romanicas, hay unas situadas en una dependencia del claustro atribuidas al maestro de Tahull por las caracteristicas que presentan los restos conservados. En realidad los pintores eran itinerantes e iban ahi a donde tenian trabajo. La razon de que en la iglesia de Santa Maria de Tahull haya participacion de varios pintores, seria por la acumulacion de trabajo al realizarse a la par que la de San Clemente de la misma localidad. En origen todas las iglesias iban pintadas tanto el interior como el exterior. En el interior con temas religiosos, en el exterior la portada en color y el resto en blanco. Se sabe que las iglesias de estilo lombardo iban cubiertas por el exterior de una fina capa de estuco pintado de blanco."