"Monasterio
benedictino cuya construcción se inició probablemente hacia el siglo
IX, aunque hay vestigios que datan del siglo VII, de la época del papado
de Bonifacio IV, como la cripta, y que dice la leyenda que a principios
de aquel siglo se custodiaron allí los restos del Apóstol San Pedro, que le dio
al monasterio la importancia como destino de peregrinación.
Durante su historia el monasterio ha sufrido diferentes ampliaciones y mejoras. La etapa más prolífica es el siglo XI, en que se levanta la iglesia, con unas dimensiones únicas. Tiene una planta en forma de cruz, con tres naves cortadas por un crucero y con sendos ábsides. La nave principal es de bóveda de cañón. Los capiteles de las columnas son de estilo corintio y de orden compuesto. También
son de aquella época, la torre de San Miguel que da acceso a la capilla
del Santo y el claustro inferior que se utilizó hasta el siglo XII, en
que se construyó el claustro superior. De
aquel siglo también es el Hospital de Peregrinos, fuera del recinto,
con vestigios de las técnicas constructivas prerrománicas de opus
spicatum (en forma de espiga) que encontramos en muchas otras
construcciones del Cap de Creus. El
claustro superior es de dos siglos más tarde, siglo XII, alrededor del
cual encontramos el refectorio, la biblioteca y el escritorio, que
hicieron de este monasterio un polo de cultura de primer orden. La última parte de las obras importantes es en los siglos XIV y XV, cuando se acaba la torre del Homenaje y el palacio del Abad.
En
1797, las tropas francesas encabezadas por el duque de Noailles
entraron al Monasterio y se llevaron la pieza más preciada del cenobio,
la Biblia de cuatro volúmenes de Sant Pere de Rodes, que data de la
primera mitad del siglo X y que se conserva en la Bibliothèque Nationale de Paris. El expolio de obras y elementos arquitectónicos en el Monasterio ha sido un hecho constante hasta nuestros días. Afortunadamente, en la iglesia del Port de la Selva se conserva una
figura de estilo gótico que representa a San Pedro, de piedra
policromada salvada del expolio del Monasterio y que se fecha en el
siglo XV.
Posteriormente,
durante las obras de restauración, se encontraron 658 monedas del siglo
XV de diferentes procedencias de Europa (Portugal, Hungría, Francia,
Italia, etc ...) lo que prueba el grado de influencia que tuvo Sant Pere
de Rodes como centro de peregrinación. Estas monedas se pueden verse en el Gabinete Numismático de Cataluña, en el Palau de la Virreina de Barcelona.
La
sierra de Rodes es la que dio nombre a la bahía de Port de la Selva,
Armen-Rhodes, nombre de origen celta y griego, antes incluso de que
existiera el pueblo".
Ver: http://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=2780
La restauración no dejó indiferentes y fue motivo de agrios desencuentros ya recogidos por la prensa en el 2000: http://elpais.com/diario/2000/05/20/catalunya/958784865_850215.html
Fotos: Jordi Noguera
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