9 feb 2018

07/02/2018 Antigua fábrica de gaseosas y bebidas carbonatadas de la familia Puértolas

"Sifón no marques las horas

Un antiguo reclamo publicitario en la avenida Roma recuerda la histórica fábrica de gaseosas y bebidas carbonatadas de la familia Puértolas 
Actualizado a 06-12-2015 
De los muchos relojes públicos que marcan la hora en las fachadas de Barcelona, uno entre ellos es especialmente singular. Se halla sobre la puerta de un taller de automóviles en el número 105 de la avenida de Roma. Y es singular porque debe de tratarse del único reloj montado sobre la escultura de un sifón y que no deja indiferente a nadie que se percate en él.
Este peculiar sifón relojero es un antiguo reclamo publicitario de la fábrica Puértolas. Fue instalado en 1960 para marcar el horario de los trabajadores de la planta de bebidas carbonatadas, muy populares en Barcelona hasta la irrupción de las marcas de refrescos llegadas de Estados Unidos.
La fábrica fue fundada por los hermanos Francisco y Santiago Puértolas, que a finales del siglo XIX llegaron a Barcelona desde Huesca. Ambos encontraron trabajo en una empresa de gaseosas y sifones en la calle Aribau y que al cabo de un tiempo acabaron adquiriendo por 5.000 pesetas de la época.
Fue el hijo de Francisco, Agustí, quien a finales de los años 40 del siglo pasado compró el local de la avenida de Roma y cambió el nombre de la fábrica por Géiser, el sifón icono de la compañía, que aún sigue comercializándose. Su característica botella verde es la que reproduce la escultura. 
Agustí Puértolas fue un adelantado en materia de márketing. Además de instalar el reclamo en la fachada, mantenía una flota de una cincuentena de camiones que circulaban por la ciudad distribuyendo el sifón Géiser. Los vehículos llevaban la marca impresa en la carrocería, convirtiéndose en eficaces anuncios rodantes. En la década de los 60, la compañía adquirió su actual nombre, Sanmy.
La planta, que fue una de las más importantes del sector, ya no está en la avenida de Roma. Fue trasladada hace unas décadas a Terrassa. Pero el sifón relojero guarda su recuerdo, convertido en reliquia y emblema del barrio."

Ver: http://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20151204/30595121157/sifon-avenida-de-roma-barcelona-secreta.html 
Avinguda de Roma 105





 
Gracias por su aportación a: Rosendo Muñiz Soler

"AVINGUDA DE ROMA
Esta avenida que discurría en diagonal, se puso en marcha en el año 1854 cuando se inauguró la vía del ferrocarril que hacía la ruta de Barcelona a Martorell. Mantenía un esquema que rompía el croquis del nuevo Eixample cuadrangular y rectilíneo que presentó el ingeniero don Ildefonso Cerdá a finales de los años cincuenta del siglo XIX. La razón era que unía la vía de tren que venía por la calle de Aragón, que debía hacer este trazado en diagonal para poder allegarse hasta la estación de Sants. Para solventar los problemas del tráfico sobre todo de carros, se habían improvisado unos pasos a nivel en los cruces que después a principios del siglo XX fueron sustituidos por puentes. Como quiera que el tren circulaba a la vista por esta calle se la conocía desde siempre como la Diagonal del Ferrocarril, nombre que conservó hasta el año 1931 que con la llegada de la república el alcalde de Barcelona don Jaume Aguader i Miró decidió nominar esta avenida con el nombre de avinguda de la Generalitat. Una vez finalizada la guerra civil, en el año 1940 el alcalde de Barcelona don Miguel Mateu i Pla decidió cambiar el nombre de Generalitat por el de avenida de Roma, nombre que le ponía en honor al líder del fascismo italiano don Benito Mussolini, con quien el régimen del general Franco mantenía una buena relación. Y por esta razón esta avenida barcelonesa se llama de Roma, que es el nombre que sigue manteniendo en la actualidad. Esta es la historia de por qué existe una avenida en el barrio barcelonés de la Nova Esquerra del Ensanche hoy distrito del Ensanche, que desde el año 1940 hasta la actualidad la seguimos conociendo como la avenida de Roma.
AVINGUDA DE ROMA
Aquesta avinguda que discorria en diagonal, es va posar en marxa l'any 1854 quan es va inaugurar la via del ferrocarril que feia la ruta de Barcelona a Martorell. Mantenia un esquema que trencava el croquis del nou Eixample quadrangular i rectilini que va presentar l'enginyer don Ildefons Cerdà a finals dels anys cinquanta del segle XIX. La raó era que unia la via de tren que venia pel carrer d'Aragó, que havia de fer aquest traçat en diagonal per poder arribar fins a l'estació de Sants. Per solucionar els problemes del trànsit sobretot de carros, s'havien improvitzat uns passos a nivell a les cruïlles que després a principis del segle XX van ser substituïts per ponts. Com que el tren circulava a la vista per aquest carrer s'el coneixia des de sempre com la Diagonal del Ferrocarril, nom que va conservar fins a l'any 1931 que amb l'arribada de la república l'alcalde de Barcelona don Jaume Aguader i Miró va decidir nominar aquesta avinguda amb el nom d'avinguda de la Generalitat. Un cop finalitzada la guerra civil, l'any 1940 l'alcalde de Barcelona don Miguel Mateu i Pla va decidir canviar el nom de Generalitat pel d'avinguda de Roma , nom que posava en honor al líder del feixisme italià don Benito Mussolini, amb qui el règim del general Franco mantenia una bona relació. I per aquesta raó aquesta avinguda barcelonina es diu de Roma, que és el nom que continua mantenint actualment. Aquesta és la història de per què hi ha una avinguda al barri barceloní de la Nova Esquerra de l'Eixample avui districte de l'Eixample, que des de l'any 1940 fins avui la seguim coneixent com l'avinguda de Roma."
  

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