"Sepulcro Familia Giraudier (1902)–Maestro de Obras: Luis de Miguel Roca (firmado) – Escultores: Hermanos Ventura Bieto (firmado)
Sepulcro muy austero, compuesto simplemente por una
plataforma de mármol blanco y una lápida del mismo material con una cruz
latina y el nombre de la familia. Lo más notable es la barandilla de
hierro forjado, de estilo modernista, que se extiende por todo el
perímetro y que tiene los ángulos truncados y en cada uno de ellos surge
una bola de hierro de filigrana calada que toma forma del fruto de la
adormidera, en alegoría al sueño eterno. El resto de la barandilla es de
formas sinuosas terminadas en hojas de hiedra.
En este sepulcro se encuentran depositados los restos de Marta
Giraudier, una muchacha muerta por una de las bombas lanzadas en el
atentado anarquista del teatro del Liceo el 7 de noviembre de 1893. "
"Edificio entre medianeras de Lluís de Miquel i Roca en 1906. La fachada es de piedra, en acolchado. Relieves florales de gusto modernista adornan las aberturas. El coronamiento es ondulado, decorado también confloresesculpidas".
"Edificio entre medianeras, de planta baja y cinco pisos, de 1912 diseñado por Lluís de Miquel i Roca. Más original que los edificios vecinos, plantea una fachada dividida en dos tramos, en alzado. Los cuatro primeros pisos, dos con balcón corrido y dos con bacón individuales, tiene un acabado de estuco imitando sillares y un panel central con esgrafiados de sinuosas geometrías. El tramo más alto, más de gusto modernista, plantea un estucado diferente, de tipo floral, y relieves moldurados en los dinteles y en lo alto de la cornisa ondulada".
"Edificio entre medianeras de Lluís de Miquel i Roca en 1906. La fachada es de piedra, en acolchado. Relieves florales de gusto modernista adornan las aberturas. El coronamiento es ondulado, decorado también confloresesculpidas".
"Edificio en esquina achaflanada donde se dispone la puerta principal y el balcón noble. Es un proyecto de 1902 atribuido a Pere Falqués i Urpí aunque la solicitud de licencia está firmada por el maestro de obras Lluís de Miguel Roca. Su estilo ecléctico, que utiliza elementos de referencia clásica, ha sido calificado de brutalista por las proporciones y composición de estos elementos. Es interesante el contraste que introduce el piso superior, con acabado de ladrillo visto. El edificio fue promovido por Josep Laribal, director del diario "El Diluvio" y está considerado como la primera central telefónica que hubo en Barcelona. Actualmentealberga unhostal".
Gracias a Xavier Simón y con su permiso aqui hay algunas fotos de su interior y sus comentarios: "És
d´estil brutalista en l'ús d'uns carreus de tamany desproporcionat que aporten
gran potència a la façana, Per dins encara conserva l'estructura
original d'un edifici industrial incloent un pati circular porticat. Tot
i les reformes fetes per convertitr-lo en hostal, els seus valors
serien fàcilment recuperables amb una mica de voluntat per part del
titular".
"Es de estilo brutalista en el uso de unos sillares de tamaño desproporcionado que aportan gran potencia a la fachada, Por dentro aún conserva la estructura original de un edificio industrial incluyendo un patio circular porticado. A pesar de las reformas hechas para convertirlo en hostal, sus valores serían fácilmente recuperables con un poco de voluntad por parte del titular".
"Un edifici amb un grandíssim potencial arquitectònic....tot arribarà"
"Un edificio con un grandísimo potencial arquitectónico... todo llegará"
"El cartel con historia de la ONU de las ciudades
BARCELONA SECRETA
Un rótulo de hierro forjado
preside un edificio de la calle Avinyó pensado en 1902 como sede de un
periódico, que lo fue de la primera central telefónica y hoy lo es de la
organización municipalista mundial CGLU
Rótulo de la organización de ciudades que tiene su sede en la calle Avinyó
Un
antiguo cartel de hierro forjado anclado en forma de bandera en el
número 15 de la calle Avinyó es uno de los elementos singulares del
edificio en forma de chaflán en la esquina con Baixada de Sant Miquel.
El inmueble fue proyectado en 1902 y se atribuye al arquitecto municipal
de la época, Pere Falqués. Construido para ser la sede del diario El Diluvio, acabó siendo la sede de la Compañía Peninsular de Teléfonos, uno de los embriones de lo que más tarde sería Telefónica.
El
histórico cartel enmarca desde el año 2004 las siglas CGLU,
correspondientes a la organización mundial Ciudades y Gobiernos Locales
Unidos, y su equivalente en inglés UCLG (United Cities and Local
Governements).
Esta
asociación fue la resultante de la fusión de las dos organizaciones
mayoritarias que hasta entonces agrupaban a ciudades y regiones del
mundo. Barcelona optó a ser sede y ganó. Desde entonces, CGLU, una
especie de ONU de las ciudades, tiene su sede central en este edificio,
junto con otras entidades municipalistas de ámbito internacional.
CGLU
ocupa una parte del inmueble, que actualmente comparte con un
supermercado y un hostal. El edificio fue un encargo de Josep Laribal,
editor y director del periódico El Diluvio, que se publicó en
Barcelona desde 1879 hasta 1939. Laribal quería agrupar en una sola sede
la redacción, la rotativa y los servicios administrativos del diario.
La muerte del editor frustró la operación, y el edificio acabó
albergando la primera central telefónica en la capital catalana, que, a
través de diversas fusiones, se convirtió en lo que hoy es Telefónica.
Más
tarde, el edificio albergó servicios municipales de hacienda, y, de
hecho, el cartel de hierro forjado lo señaló durante años, incluso en
los muchos que permaneció abandonado y cerrado. Fue restaurado para
albergar la sede de la organización mundial de ciudades, y durante las
obras se descubrieron los restos de una impresionante domus romana que
pueden visitarse con cita previa en el subsuelo del inmueble."