3 ene 2026

29/12/2025 Un Palau que altera la conciencia VIII. Nocturno

 "Al entrar en la sala desde el primer piso, hace el efecto de una entrada oscura encontrándose, enseguida, con un gran efecto teatral, con la explosión de luz y color que tiene la gran sala, los vitrales en ambos lados corren desde el suelo al techo con el primero y segundo piso de butacas como si fueran unas bandejas, columnas decoradas con mosaicos de colores como el techo con rosas rojas y blancas de cerámica vidriada, en la intersección de los arcos superiores se aprecian unos mosaicos en semicírculo representando colas de pavos reales con todo su esplendor y colorido, y en el centro del techo sirviendo para luz natural y eléctrica, la gran claraboya o lámpara realizada por Antoni Rigalt i Blanch, como un gran sol con forma de esfera invertida, de cristales dorados en el centro y rodeado de otros con tonos más suaves azules y blancos representando bustos femeninos. Este símbolo tan característico y genuino del palacio, representa la propia marca de la Fundación Orfeón Català-Palau de la Música Catalana, y está protegida, junto a otros elementos del interior del palacio, por marcas titularidad de la Fundación. 

 

El aforo de la sala de conciertos es de 2049 personas distribuidas en:

  • Platea, 688
  • anfiteatro, 321
  • Segundo piso, 910
  • Galerías del órgano, 82
  • Reservadas, 48

Escenario

En la boca del escenario, de once metros de anchura, se encuentra el grupo escultórico de Diego Massana y continuado por el joven Pablo Gargallo, que representa en la parte derecha el busto de Beethoven debajo de la cabalgata de las Valquirias con una clara simbología de la música clásica centroeuropea de Wagner (en su honor en el año 1901 se fundó la Asociación Wagneriana de Barcelona) y la representación de la música popular catalana en el lado izquierdo, con el busto de José Anselmo Clavé debajo de un gran árbol a los pies del cual se encuentra un grupo de cantantes. La magnitud de esta obra escultórica hace que en su parte superior se acerquen casi hasta tocarse.

En la parte del semicírculo posterior del escenario, se encuentran dieciocho musas modernistas en mosaico y en relieve a partir de la cintura que parece que están danzando saliendo de los muros, realizadas la parte escultórica superior por Eusebio Arnau y el trencadís de las faldas por Mario Maragliano y Lluís Bru, todas son portadoras de diferentes instrumentos musicales, sobre ellas se encuentra instalado el órgano"

Ver: ​ https://es.wikipedia.org/wiki/Palacio_de_la_M%C3%BAsica_Catalana 

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