"De este edificio, realizado por Francesc Barba Masip, se ha perdido la mitad, por lo que la composición de la fachada restante resulta extraña y asimétrica. Es una obra romántica, de 1863. La planta baja es de piedra, sin ornamentación, mientras que los pisos se adornan con rompeaguas semicirculares, paneles esculpidos y pilastras estriadas de orden gigante".