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14 ago 2025

13/08/2025 A Coruña. Castelo de San Antón (Museo Arqueológico e histórico)

"El castillo de San Antón es un castillo del siglo XVI que formó parte, junto con el Castillo de Santa Cruz y el Castillo de San Diego, de una red estratégica de castillos y baterías para defender la ciudad de La Coruña, en la comunidad autónoma de Galicia. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1949 y desde 1994 ha pasado a ser considerado como un Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Desde su inauguración en 1968, alberga el Museo Arqueológico e Histórico de La Coruña.

Historia

Fue edificada esta antigua fortaleza en el que era entonces un pequeño islote en medio de la bahía coruñesa, en el que se encontraba una pequeña ermita dedicada a San Antón. Su propósito era defender la ciudad de los ataques desde el mar. Su construcción comenzó el año 1587, según indica una inscripción en la portada de la fortaleza. 

Durante el ataque inglés de 1589 por parte de la Armada Inglesa, el castillo contribuyó con eficacia a la defensa de la ciudad, a pesar de estar inacabado. Tras el ataque, se continuó su construcción hasta la finalización de las obras en 1590.

A partir del siglo XVIII la fortaleza se convirtió en prisión, función que mantendría hasta su cesión al Ayuntamiento de La Coruña en 1960.

La nueva arquitectura militar

Las tres invasiones sucesivas de Italia por los ejércitos franceses a principios del Renacimiento obligaron a las ciudades italianas a levantar murallas adaptadas a los avances de la potente artillería gala. Estas experiencias fortificadoras originaron la arquitectura militar moderna abaluartada. En aquellas obras se formaron muchos de los primeros ingenieros que después sirvieron en los ejércitos de Carlos V, como Juan Bautista Calvi, Ferramolino o Escrivá, autores de los nuevos abaluartamientos españoles de principios del siglo XVI, ya fuese en la península ibérica, en las posesiones europeas o posteriormente en América.

Uno de los modelos de fortaleza moderna, fruto de la experimentalidad de los primeros años, fue el castillo de San Telmo en Nápoles, construido en 1537 por el arquitecto Pedro Luis Escrivá para el virrey español don Pedro de Toledo, en el que se sustituyen las complejas trazas abaluartadas por una simple forma de estrella irregular, cubriendo todo el recinto, militarmente autosuficiente y geométricamente inexpugnable. Una solución similar la encontraremos en Galicia años después, cuando el ingeniero Pedro Rodríguez Muñiz construía en la bahía de La Coruña un fuerte renacentista de San Antón, un modelo italiano adaptado a una isla. Su estructura alargada responde a la forma del promontorio, con un frente orientado hacia el puerto, formada por dos semibaluartes flanqueando la entrada. En el interior existe un patio de armas protegido por cortinas abovedadas laterales y, en el otro extremo, orientada hacia la ría, una plataforma estrellada para la artillería. El conjunto adquirió una singular forma de barco, pez y castillo.

Los gobernantes de La Coruña se fijaron en el peñasco del lazareto de San Antón en 1528, pequeña isla de la bahía, como lugar idóneo para levantar un castillo que protegiera el puerto, condición previa para conseguir una Casa de Contratación, tal y como se pidiera a la Corte. La idea del emplazamiento del fuerte fue referendada por el ingeniero Fratín, inspector de fortificaciones de Felipe II, quien autorizó la construcción de la que se encargó Rodríguez Muñíz, profesor de la Real Academia de Matemáticas, que se encontraba en Galicia al servicio del capitán general marqués de Cerralbo.

Algún documento hace referencia al uso en su construcción de peldaños de la escalera exterior de la arruinada Torre de Hércules. Con las obras iniciadas, el castillo fue testigo de la partida de la Invencible y de la expedición de réplica emprendida por Francis Drake en mayo de 1589. Desde sus incompletos muros, dos compañías de soldados y varios cañones protegieron eficazmente el flanco sur de la Ciudad Vieja. Pero su diseño, adaptado a la artillería del siglo XVI y al porte de los galeones de la época, dejó pronto obsoleta su eficacia militar. Los buques del siglo XVIII eran mucho más altos que el castillo, quedando desprotegidas sus plataformas. Los proyectos de reforma se harían esperar, acometiéndose solamente la reconstrucción de las naves interiores.

El cuartel del castillo hasta 1777 consistía en una modesta edificación de dos plantas tras la que se construía una gran cisterna abovedada. Un primer proyecto del ingeniero militar Baltasar Ricaud proponía ampliar estas dependencias, pero lo ejecutará su sucesor, el ingeniero López Sopeña, autor de la actual Casa del Gobernador, un interesante palacete neoclásico de dos plantas, destinada a cuartel la inferior, y la superior distribuida entre dos viviendas y la capilla. El ingeniero militar Eustaquio Giannini realizó la plataforma de comunicación del castillo de San Antón y la restauración de la vecina Torre de Hércules a finales del siglo XVIII. El conjunto estratégico para la defensa de Coruña lo formarán, junto con San Antón, los castillos de San Diego y Santa Cruz, quedando así fortificada la ría a partir del siglo XVIII."

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Castillo_de_San_Ant%C3%B3n_(La_Coru%C3%B1a) 

Fotos: Kike Cosano



























 















 

Vista aérea: Google Maps 

 Gracias por su aportación a:Carlos Maza

"Allí estuvo preso el célebre bandolero Mamede Casanova, en una celda que hay según entras a la derecha. Visité el sitio cuando escribía sobre él."

13 ago 2025

12/08/2025 Santiago de Compostela. Colegiata de Santa María del Sar y alrededores

 "La colegiata de Santa María del Sar (en gallego colexiata de Santa María a Real do Sar), situada a orillas del río Sar a su paso por Santiago de Compostela, en Galicia, España, es un templo católico románico que fue declarado Monumento Nacional (Bien de Interés Cultural), en 1895.​

En 2015, en la aprobación por la Unesco de la ampliación del Camino de Santiago en España a «Caminos de Santiago de Compostela: Camino francés y Caminos del Norte de España», España envió como documentación un «Inventario Retrospectivo - Elementos Asociados» (Retrospective Inventory - Associated Components) en el que en el n.º 853 figura la iglesia de Santa María la Real de Sar.​

Historia

El edificio fue construido y concebido en sus orígenes para servir de casa de retiro para los canónigos regulares que se regían por la regla de San Agustín. Pese a ello, se acabó convirtiendo en un referente en la Ruta jacobea.​ 

Munio Alfonso (obispo) fue un antiguo miembro del cabildo de la catedral de Santiago, que trabajó como colaborador del obispo Diego Gelmírez, quien lo propuso en el año 1112 como obispo de Mondoñedo, cargo que desempeñó desde ese año hasta el momento de su renuncia en 1134.​

Cuando dimite de obispo decide fundar monasterio, de pequeñas dimensiones, regido por una comunidad de canónigos agustinos, y para ello compró una parcela a las afueras de la ciudad y a orillas del río Sar. Pero al producirse su muerte antes de acabar la obra, se la encomendó a su amigo, también obispo Diego Gelmírez.

Todavía se conserva el documento que contiene la firma del diploma fundacional, datado del 1 de septiembre de 1136, que posteriormente confirmará el rey Alfonso VII el 20 de julio de 1137. Con la fundación de este monasterio se constituye la primera comunidad agustina de Galicia, sumándose a las nuevas y reformadoras corrientes espirituales europeas. La comunidad tuvo el apoyo de la Corona que concedió donaciones, exenciones y privilegios a la comunidad agustina a lo largo de toda la Edad Media, lo cual está documentado. Tanto las contribuciones reales como otras aportaciones más modestas proveyeron de medios suficientes para la construcción del monasterio de Sar, y se continuaron tras la finalización del mismo. Fernando II en 1378, eximió a la comunidad de Sar de pagar el impuesto regio llamado el yantar del rey, y esta exención fue confirmada por Enrique III, Juan II y Enrique IV.

El monasterio también se engrandeció al incorporarse a la comunidad cenobios rurales como la anexión, en 1390, de San Esteban de Anós (en Cabana, La Coruña), por orden del arzobispo Juan García Manrique; o la unión en 1405 de los canónigos regulares de Santo Tomé de Nemeño (en Bergantiños, La Coruña) ordenada por el arzobispo Lope de Mendoza; o la unión de la comunidad de San Juan de la Cueva (de Pico Sacro, en Santiago de Compostela).​

Sin embargo, pese a todas estas donaciones y engrandecimientos, durante en el siglo XVI se inicia, coincidiendo con el priorato de Jácome Álvarez (1505-1536), arzobispo de Tarso, una etapa de declive. Fue entonces cuando el priorato se transformó en colegiata. Además, la institución se ve más debilitada al producirse en 1548 la sustitución de los canónigos de San Agustín por clero secular, lo que provoca la pérdida de poder e influencia de la comunidad religiosa.​

En el segundo tercio del siglo XVII se inicia el deterioro del edificio de la iglesia y rápidamente este deterioro se extiende al claustro y el resto de las dependencias de monasterio.​

Pese a ello, no se cuenta con capital para hacer frente a las obras de rehabilitación hasta bien entrado el siglo XVIII (1732). Uno de los colaboradores económicos más importantes para poder recuperar el monasterio de Santa María de Sar fue el poderoso monasterio de San Martín Pinario. La mejora de la situación económica del monasterio hace que durante el siglo XVIII se enriquezca con obras de orfebrería barroca compostelana del momento, destacan los vasos sagrados del templo, la cruz parroquial, los relicarios e incensarios entre otras piezas que forman parte del museo del monasterio.​

Más tarde, durante el siglo XIX, y mediante el concordato de 1851 entre el Estado español y la Santa Sede, la colegiata sufre una nueva etapa de decadencia quedando convertida en una parroquia más dentro de la Archidiócesis de Santiago de Compostela. En 1895 el edificio de la parroquia es declarado Monumento Nacional.​

Descripción

La iglesia es un típico ejemplo del románico. Las obras iniciales para construcción del primer monasterio están datadas del segundo tercio del siglo XII y comenzaron con la edificación de las capillas de la cabecera de la iglesia, que fue consagrada por el arzobispo Diego Gelmírez antes de su muerte (1140) pese a no estar finalizadas las obras, que debieron concluir hacia los primeros años del siglo XIII. El taller compostelano que finalizó la iglesia y construyó el claustro y demás dependencias monásticas, presentan una clara influencia del Maestro Mateo.

La planta de la iglesia es basilical con tres naves que quedan separados por pilares compuestos (que presentan decoración vegetal) sobre los que se apoya la bóveda de cañón que las cubre. Al final de cada nave se construyó un ábside de formas diferente, el central es poligonal, mientras que los laterales son semicirculares. ​ La iluminación interior se logra a través de ventanas laterales y la presencia de un rosetón en la portada. La fachada principal se caracteriza por su sobriedad.

En el siglo XVIII para evitar el derrumbe del edificio se construyeron unos arbotantes laterales que se convirtieron en una de las características más sobresalientes de su construcción.

El claustro del monasterio se construyó durante el siglo XII y en él sobresalen sus arcos. El interior de la iglesia presenta una inclinación de los arcos formeros, que según los expertos puede deberse a filtraciones de agua del río Sar que producen ciertos corrimientos de tierra"

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Colegiata_de_Santa_Mar%C3%ADa_del_Sar

Fotos: Kike Cosano

Ver el Museo de la Colegiata




















 
 
 




 








Vista aérea: Google Maps