8 ago 2026

26/04/2026 Cementiri de Montjuich VIII: Ruta Cultural y Artística III

Esta ruta recorre sepulturas del período comprendido entre los años 1883 y 1936, pertenecientes a personalidades de gran significación política, social y cultural de Barcelona. Incluye mausoleos y esculturas de alto valor artístico realizadas por arquitectos y escultores, con una gran concentración especial de obras hasta el año 1920.

Es una mezcla personalizada entre estas tres rutas libres:

- Ruta Cultural Histórica del Cementerio de Montjuic

- Ruta Cultural Combinada del Cementerio de Montjuïc

- Ruta Cultural Artística del Cementerio de Montjuïc

y aquellas que llamaron mi atención.

Ver otras entradas del Cementiri de Montjuich   

Ver otras entradas de mi Ruta Cultural y Artística 

Sepultura de Nicolau Juncosa_ Vía St. Oleguer, Agr.4a, núm. 32

 

"Nicolau Juncosa i Sabaté (1865-1932) encargó en 1913 una obra funeraria al escultor Antoni Pujol i Panadès con el objetivo de representarse a sí mismo como si estuviera vivo, con la indumentaria de la época. Este realismo escultórico tuvo su origen a mediados del siglo XIX, cuando los artistas dejaron de mostrar la muerte como tema grandilocuente y la introdujeron en la realidad cotidiana. La obra escultórica se llama “La Solución”, tal y como puede verse en el margen inferior izquierdo, y está acompañado de unos puntos suspensivos y un interrogante. En este caso la muerte es vista como la solución a las dificultades por la fábrica que está reproducida de relieve a sus espaldas. Lo más sorprendente de esta sepultura es que fue encargada por el propio Nicolau Juncosa y que el rostro de su estatua fue realizado mediante la técnica de la máscara de yeso aplicada una vez muerto, de modo que pudieron reproducir fielmente su expresión facial. Juncosa fue un próspero comerciante y exportador de vinos, gerente de la casa de vinos Vendrell i Companyía, y político, convirtiéndose en Teniente de Alcalde de Barcelona entre 1909 y 1913, y posteriormente encabezó la candidatura Coalició Republicana, saliendo elegido Diputado por Tarragona. Su papel político se vio reforzado con la proclamación de la Segunda República Española, convirtiéndose en un personaje destacado en el Partit Republicà Radical, el segundo con más escaños de todo el Estado."





Panteón Alomar i Estrany_ Via Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 67



"El panteón Alomar y Estrany fue realizado en 1893 por el arquitecto Frederic Aymamí con elementos propios del arte clásico. Destaca principalmente una de las mejores obras funerarias del reconocido escultor Josep Llimona. La figura perfectamente moldeada, con un buen tratamiento de las ropas, es un anunciamiento del modernismo. Limón, discípulo durado en los primeros años de Rossend Nobas, abandonó el estatismo de sus obras, y fue capaz de plasmar la profundidad de los sentimientos. Con esta obra, el todavía joven escultor ganó un gran prestigio que posteriormente demostró con un abanico de obras que le han posicionado como el máximo representante del modernismo en el arte de la escultura. El panteón de la familia Alomar i Estrany fue encargado por Dª. Francesca Estrany para enterrar los restos de su difunto marido el dr. Alomar. Joaquim Alomar i Font, farmacéutico de profesión, fue conocido por liderar, junto con Joan Uriach, los laboratorios Alomar i Uriach, en 1864. Se trataba de un proyecto innovador por aquel entonces, porque la tradicional droguería fue transformada en una farmacia central, la cual sería capaz de vender productos medicinales extranjeros, pero sin dejar de hacer de elaboración propia."





 
Sepultura de Adela Domènech i Serra, Vda. Llinàs_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3a, núm. 98

 

"Panteón realizado por el maestro de obras Joan Bruguera y Díaz en 1903 y los Hermanos Ventura, escultores marmolistas dedicados fundamentalmente a la escultura funeraria, que tenían el taller en la calle Muntaner, número 6 de Barcelona. En todos los cementerios barceloneses existen sepulturas diversas proyectadas y ejecutadas por ellos, o incluso hechas directamente en su taller. Dª. Adela Domènech hizo trasladar a este panteón los restos de su marido Josep Llinàs y de sus antepasados ​​enterrados en el cementerio de Poblenou, entre ellos su padre Jacint Feliu Domènech i Sastre (1802-1863), político progresista que se convirtió en alcalde de Barcelona, de Madrid, Diputado, Senador y tres veces ministro de Isabel II."




Panteón Pilar Soler, Vda. Serra_ Vía Sta. Eulalia, Agr. 3ª, núm 65.

 

"El panteón fue encargado por la señora Pilar Soler y quien lo proyectó fue el arquitecto de estilo ecléctico Rafael Puig i Puig, en 1894, con la colaboración de Pau Deulofeu, un escultor decorador especializado en arte funerario y recordado principalmente por formar el equipo de escultores que colaboraron con Elies Rogent en la construcción de la Universidad de Barcelona. El panteón destaca sobre todo por su inspiración en las construcciones funerarias faraónicas, como puede verse con la gran pirámide de 12 metros de altura hecha de piedra de Montjuïc. La motivación para hacer un panteón de estas características se debe al gran culto a la muerte que tenía la antigua civilización egipcia, por lo que en los cementerios es habitual ver sepulturas neoegipcias. La pirámide contiene un gran basamento y seguidamente un friso que envuelve todo el perímetro con relieves vegetales que hacen una cenefa simétrica. La puerta de entrada, al estilo de los antiguos hipogeos egipcios, está coronada por una esfera alada, símbolo de eternidad y reencarnación."






 

Panteón Amatller_ Via St. Oleguer, Agr. 4a, núm. 35

 

"Monumental panteón neorrománico ideado por el padre Josep Gudiol i Cunill, y llevado a cabo por el arquitecto Emili Sala i Cortés, que firmó el proyecto en marzo de 1911, terminando las obras en enero de 1915. Este mausoleo es un ejemplo notorio de la importancia que tenía para la burguesía el ámbito funerario, orientado como continuidad de la vida. Los Amatller ya disfrutaban de una gran superficie en el paseo de Gràcia. Teresa, la hija del fabricante de chocolate Antoni Amatller i Costa (1851-1910), adquirió con motivo de la muerte de su padre, varias parcelas que conforman una gran extensión para recrear en miniatura un entorno arquitectónico que lleva al recogimiento. Para llevar a cabo el panteón se utilizaron 150 m3 de sillares de piedra dicho del raitx, 2 m3 de mármol blanco de Italia, destinados a los dos sarcófagos -que trabajó Josep Tarrach- y al altar del interior. Además, se anexionaron otros dos solares destinados a la cruz de término. El modelo del tímpano de la puerta de entrada llevaba el anagrama EA en la parte izquierda y la fecha, esta firma, propia de Eusebi Arnau, no se encuentra en el tímpano realizado en material definitivo y aplicado a la obra. Los trabajos de forja fueron encargados a Ramon Collell Palanca “Picallimas”.










 

Panteón Familia Malagarriga 

 

Sin información 

Panteón Eduard Sevilla i Montoliu/ Coromina_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 33

 

"Panteón de estilo modernista que proyectó Leandre Albareda en 1906 y terminó en 1907, y que contó con la colaboración del aparejador A. Godinas, el escultor Rafael Atché, los marmolistas Mas y Tarrach, la fundición Vda. Argelaguet, y Damians, y los vitraleros Rigalt Granell. Monumento de mármol, de gran tamaño, tiene importantes trabajos de bronce. La parte superior conforma una terraza, a la que se accede por dos escalinatas laterales. En este espacio existe un sarcófago custodiado por la figura de un ángel que con el brazo levantado apunta al cielo con la mano. Su actitud infunde consuelo y nos recuerda que un día resucitaremos. Esta obra representa un modelo suntuoso de artes aplicadas dentro de las tendencias más modernas de esa época. Originalmente, el panteón fue encargado por el Capitán General de la Marina, Eduard Sevilla i Montoliu, y posteriormente fue adquirido por Lluís Coromina i Martorell, fabricante de productos carbónicos."





 

 Monumento a Pascual Madoz_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 31

 

"El panteón de Pascual Madoz fue construido en 1901 por el escultor Miquel Font y ubicado en un espacio privilegiado, en medio del paseo más reconocido donde en el otro extremo está situado el panteón del arquitecto creador del cementerio, Leandre Albareda. Sobre el pedestal destaca el busto de Pascual Madoz, hecho en mármol por el reconocido escultor Rafael Atché. La parte superior del pedestal está decorado con una cruz, con alfa y omega, y con una P y cruz en aspa, símbolo de la paz de Cristo. Redondean el conjunto elementos ornamentales funerarios como las flores de la pasión, flores de adormidera, el paño mortuorio, etc.

Pascual Madoz Ibañez (1806-1870), abogado de oficio, fue un político progresista que en 1855 fue nombrado Ministro de Hacienda, desde donde tuvo un papel fundamental en la aprobación del derribo de las murallas de Barcelona. Este acuerdo entre el Ejército y el Ayuntamiento de Barcelona permitió el desarrollo del Plan Cerdà y la aplicación de las teorías higienistas más modernas que mejorarían mucho las condiciones de vida de la población. Murió repentinamente en Génova en 1870, repatriaron sus restos al cementerio de Poblenou y, como homenaje a su figura, los trasladaron al cementerio de Montjuïc después de que el Diario de Barcelona abriera una suscripción popular. El día de Todos los Santos de 1901 se inauguró el monumento funerario donde se pudo leer la siguiente inscripción: “Barcelona a su hijo adoptivo el Excmo. SR. Dn. Pascual Madoz”.


Sepultura de la Família Maucci_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 34

 

"La sepultura de la familia Maucci, claramente realista, fue creada en 1913 por el maestro de obras Josep Masdeu y por el taller marmolista F. Graell. El estilo de la sepultura responde a una nueva forma de expresar los sentimientos ante la muerte de un ser querido. Al despido de quien se moría, a la confesión y a los sacramentos, se añade en el s. XIX un sentimiento nuevo. La muerte se convierte en el momento de la afirmación de los grandes afectos y los grandes amores. Esta idea romántica del amor vencedor de la muerte afectó al diseño de la escultura funeraria. La continuidad que da el amor a la familia y a los amantes más allá de la muerte se traduce en el retrato escultórico de los difuntos tal y como eran antes de morir, que se colocan en sus tumbas. La idea general de este estilo que tan bien nos representa la sepultura del editor Manuel Maucci es que la triste realidad de la muerte, del cadáver, es sustituida por una ilusión, la de detener el tiempo, y así fijar la juventud eterna, la belleza incorruptible, el amor que no desfallece."




Panteón Bartomeu Robert/ Emerencià Roig_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 22 y 22 Bis

 

"En uno de los espacios más relevantes del cementerio, destaca este panteón proyectado por el arquitecto Simó Cordomí Carrera, en 1903, para acoger los restos de Emerencià Roig i Bofill (1848-1901). Cordomí también realizó la sepultura que se encuentra adosada; se trata del panteón del médico y político Bartomeu Robert i Yarzábal (1842-1902). El panteón de estilo modernista que resalta por la ornamentación. En el modernismo, la naturaleza se convirtió en un elemento fundamental que lo llenó todo como la ornamentada cruz de hierro que corona el panteón. Líneas sinuosas y onduladas reproducen tallos y flores que, en la base del árbol de la cruz, se extienden como una planta trepadora por la cubierta del monumento funerario. Asimismo, la reja que cierra la sepultura y que muestra el símbolo del sueño eterno con las flores de adormidera, presenta unos elementos ondulados y ritmos curvilíneos. Bartomeu Robert fue considerado uno de los protagonistas del renacimiento iniciado en la medicina española durante el último tercio del siglo XIX, convirtiéndose con uno de los miembros destacados de la conocida “Generación Médica Catalana de 1888”. Médico titular del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo en 1869, culminó su carrera en la política. En 1899, Bartomeu Robert fue designado alcalde de la ciudad de Barcelona, ​​desde donde promovió el “Cierre de cajas”, una protesta en contra del aumento de impuestos del gobierno español en la sociedad catalana para hacer frente a la crisis colonial. Esta acción ciudadana se considera para muchos historiadores como el inicio del catalanismo político. Presidió la Lliga Regionalista desde su formación en 1901 y fue elegido diputado de las Cortes Generales en las elecciones parlamentarias de ese mismo año. Emerenciano Roig fue redactor de la Gaceta Médica Catalana y de La Independencia Médica (1877), dirigida por el prestigioso doctor y escritor Joan Giné i Partagas, quien era también rector de la Universidad de Barcelona. En estas revistas era donde escribía artículos el doctor Bartomeu Robert, su cuñado con quien tenía una gran amistad. Además, fue presidente de la Academia y Laboratorio de Ciencias Médicas y de la Academia de Medicina de Barcelona."







 
 

Panteón Emili Juncadella_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 23

 

"Proyectado por el reputado arquitecto Enric Sagnier en 1909, se estructura en dos ejes muy remarcados.
Un eje horizontal con el pedestal escalonado y el acceso ojival a la cripta funeraria, y un eje vertical descrito por un obelisco coronado con una cruz pattée. El obelisco está decorado con bajorrelieves y guirnaldas. A sus pies vemos a la Virgen en actitud de oración.
La familia Juncadella fue una de las más importantes estirpes de la Barcelona del siglo XIX. La saga la inició Jeroni Juncadella, industrial textil y financiero, fallecido en 1875, y tuvo continuidad en su hijo, Emili Juncadella Oliva, destacado prohombre de la burguesía catalana ligada a la banca ya los ferrocarriles. Éste se casó con Concepció Vidal Torrents, cuya hermana, Dolors era la esposa del arquitecto Sagnier."




 
 

Panteón Leandre Albareda_ Vía St. Oleguer, Agr. 5a, núm. 1

 

"El panteón Albareda es una obra realizada en 1889 por el propio propietario Leandre Albareda i Petit (1852-1912) para enterrar los restos de sus familiares. También sería su propia sepultura y posteriormente la de su mujer en 1922, momento en el que quedó clausurada a perpetuidad. Leandre Albareda, diseñador del cementerio, escogió un espacio privilegiado para levantar un monumental panteón. Elevado en una plaza, se accede mediante unas escaleras que hacen que resalte por encima del resto. De estilo neoegipcio, destaca un obelisco, símbolo de resurrección, y un gran ángel sedente que vela la puerta de la tumba. Colaboraron diferentes artistas destacados del momento, como los escultores Josep Campeny, en la escultura del ángel exterior y en el Santo Cristo interior, y Manuel Fuxà en el bajorrelieve en bronce de los retratos de los difuntos sobre las lápidas de los sarcófagos ubicados en la cripta. También participaron los hermanos Juyol en las esculturas de adorno, Pijoan y Casals en los bronces, los hermanos Ventura en los mármoles, Vilaró Saumell en los dorados, Grau en la fundición y Rigalt en las vidrieras de colores." 







 
 

Sepultura de Ernest Niquet_ Vía St. Oleguer, Agr. 4a, núm. 3

 

"Sepultura que se llevó a cabo en 1895, según un proyecto firmado por el arquitecto Josep Balet y el maestro de obras Domènec Balet Nadal, en el que se distingue una escultura exenta, en mármol, realizada por Enric Clarasó. El escultor plasmó una figura femenina en actitud de abatimiento que lleva la cabeza cubierta; acompaña la expresión de dolor la acción de tirar unas flores en la tumba. Es una escultura de mucho realismo, de carácter, con mucha expresión de gesto; simboliza la promesa del recuerdo perdurable de la persona, resuelta de forma humana e íntima. La superficie de la sepultura le rodeaba una barandilla de hierro que ha desaparecido. Enric Clarasó en Notes viscudes, la titula Meditació y la define como una mujer sentada sobre la tumba de quien ya no estaba, donde deja caer unas flores y llora por el cuerpo que ya no podía ser suyo, con el sentimiento de lo que había perdido y de no haber sentido el gozo de cuando lo tenía."





Panteón Forgas Balló_Agr. 4ª, nº 17 

 

"Obra de Antoni Rovira Rabassa, del año 1891 que tiene como elemento central un pedestal, adornado con una corona de flores, que soporta una cruz desnuda, ampliada con un círculo con bajorrelieves. Adosada al pedestal vemos la figura de un ángel, obra de Josep Campeny, con las alas desplegadas, escribiendo". 





Sepultura Bertrán Montserrat 

 

Sin información sobre esta sepultura que destaca por la escultura de un ángel con dos niños de corta edad en sus brazos 



Sepulcro Martí Ballés 

 

Sin información sobre esta sepultura en forma de montículo con una escultura encina; en la base puede leerse el nombre de Martí Ballés 



"El cementerio de Montjuïc se construyó el año 1883 bajo la dirección de Leandre Albareda i Petit, arquitecto municipal de Barcelona. El contexto era de crisis económica i era necesario encontrar soluciones creativas a los problemas sociales que el crecimiento económico y la expansión demográfica urbana provocaban. Desgraciadamente, eran tiempos afectados por constantes epidemias, y el cementerio de Poblenou, el primero de la ciudad, era ya insuficiente. Es por este motivo que el alcalde de Barcelona, el Sr. Francesc Rius i Taulet, le encomendó a Leandre Albareda la construcción de un nuevo recinto, antiguamente conocido como el cementerio del Sur Oeste.

La zona donde se construyó era un espacio de la montaña de Montjuic prácticamente deshabitado, solo ocupado por algunos terrenos agrícolas, y se pensó que sería ideal para diseñar un proyecto culturalmente ambicioso. Para hacerlo, Albareda siguió los modelos de otros cementerios europeos, como el Père Lachaise de Paris. Su objetivo era construir un cementerio que, en su totalidad, expresara el poder de la ciudad de Barcelona con un diseño racional y ornamental, y con unas sepulturas monumentales, que en cierto modo contrarrestaban la crisis financiera de 1881 que tanto afectó a la sociedad. Quería proyectar un monumento de monumentos.

Al mismo tiempo, creyó que tenía que ser un cementerio donde se pudiera recoger a todo el mundo. Aquellos eran tiempos difíciles y las tensiones sociales entre las diferentes clases sociales se hacían cada vez más patentes por la gran diversidad y jerarquización social que existía. Sin embargo, Leandre Albareda proyectó un cementerio coherente y reconciliador. Todo el mundo tenía su lugar, la burguesía disponía de panteones, las clases medias tenían tumbas y nichos de todo tipo, y las clases populares eran enterradas en fosas comunes que intentaban no serlo. También se reservó un espacio al margen del cementerio para adaptar un recinto por los cristianos otras confesiones y otro recinto por los librepensadores (espiritistas, masones, ateos, etc).

Así pues, el 17 de marzo de 1883 se inauguró el cementerio de Montjuic, y dos días más tarde se enterró el primer difunto, Josep Fontrodona y Vila, muerto en Matanzas, Cuba. Hay que decir que el cementerio fue evolucionando según las convicciones y los intereses de cada momento, por lo cual el proyecto de Leandre Albareda se vio modificado, igual que el Eixample de Cerdà. Sin embargo, las clases dirigentes barcelonesas, haciéndose suyo el concepto de cultura como forma de prestigio y distinción social, encargaron obras a los mejores arquitectos, escultores y artistas del momento. Es por este hecho que el cementerio de Montjuic se ha convertido en un museo al aire libre y está considerado como uno de los más significativos de Europa."

Ver: https://cementiris.ajuntament.barcelona.cat/es/rutas-libres/ruta-cultural-combinada-del-cementerio-de-montjuic 

 

 

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