Esta ruta recorre sepulturas del período comprendido entre los años
1883 y
1936, pertenecientes a personalidades de
gran significación política, social y cultural de Barcelona. Incluye
mausoleos y esculturas de alto valor artístico realizadas por
arquitectos y escultores famosos, con una gran concentración especial de obras
hasta el año 1920.
Es una mezcla personalizada entre estas tres rutas libres:
- Ruta Cultural Histórica del Cementerio de Montjuic
- Ruta Cultural Combinada del Cementerio de Montjuïc
- Ruta Cultural Artística del Cementerio de Montjuïc
y aquellas que llamaron mi atención.
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Panteón Adela Llabrós Vía St. Oleguer, Agr. 4a, núm. 7
Panteón de estilo neorrománico, construido en 1889, con ángel armado (S. Miguel?), obra de Josep Campeny
Sepultura Germans Montobbio_ Vía St. Francesc, Agr. aa, núm. 4 i 5
"Sepultura
de estilo neogótico que proyectó en 1898 el arquitecto Enric Sagnier,
con modelos escultóricos atribuibles a Eusebi Arnau. El trabajo de
fundición lo llevó a cabo la empresa Masriera i Campins. Destaca la
belleza de los relieves y el buen trabajo de la fundición. Se compone de
un basamento rectangular de piedra de Montjuïc, en el que encontramos, a
ambos lados, dos laudos sepulcrales de bronce, y en la parte central
una cruz de término alzada sobre una columna de fuste liso y redondeado.
El capitel consta de cuatro lados, cada uno de ellos tiene una corona
de motivos vegetales. La cruz muestra en la parte central un relieve de
la faz de Cristo. En las laudes destaca, en la parte central, una orla
cuatrilobulada que custodia un rostro en actitud orante, rodeada de hojas
en los cuatro extremos. Las losas son prácticamente iguales, sólo
cambia, en la parte superior, el nombre de los hermanos enterrados, Joan
y Mariano. El escultor Frederic Masriera i Manovens, discípulo de
Rossend Nobas, fue el fundador de la importante fundición Masriera i
Campins, establecimiento donde se fundieron, en la cera perdida, gran
parte de las estatuas de bronce de los escultores catalanes más
reconocidos de final siglo XIX y principios del XX."

Panteón Dam i Montells_ Vía St. Josep, Agr. aa, núm. 52
"Panteón
neogótico edificado en 1897 sobre la cripta que siete años antes se
había construido siguiendo a los directivos de Antoni Rovira i Rabassa.
Proyectado por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch, contó con la
participación del escultor Eusebi Arnau, y de la empresa Masriera i
Campins en el trabajo de fundición artística. La prensa de la época
comentaba que por su mérito artístico era la obra más destacada que se
había llevado a cabo durante el año en el cementerio. Monumento
construido en piedra de Montjuïc, tiene el perfil de las antiguas cruces
de término, y consiste en un pedestal que sostiene una columna de 6,5 m
de altura rematada con una cruz gótica que reproduce en los extremos
hojas de higuera. El capitel está profusamente decorado con relieves de
figuras humanas, vegetales, búhos y una calavera. En mitad del fuste ha
esculpido en alto relieve un ángel en actitud de orar. El laudo de
bronce de la fundición contiene una orla gótica que transcribe en latín
Juan XIX-XXV y está decorada en el centro con una alegoría de la muerte,
coronada y resguardada bajo un doselete, que sostiene con las manos
descarnadas un libro abecedario a la derecha, y una paleta con pinceles a
la izquierda. La decoración sigue de forma simétrica con motivos
vegetales. Los pinceles y la paleta son atributos propios de una de las
personas que reposan: Josep Dam i Montells, pintor ochocentista, que
murió muy joven en Barcelona en 1886"

Germans Collaso i Gil_ Vía St. Josep, Agr. 2a, núm. 48, 49, 50 y 51
"Panteón
capilla de estilo neogótico de los hermanos Josep i Enric Collaso i
Gil. Proyectado por el arquitecto Josep Majó con trabajos del escultor
Josep Reynés, de forja de Josep Basons y de vidrieras de Antoni Rigalt.
Acabado en 1901, tiene una superficie de 64m2, en esa fecha era el mayor
del cementerio. En todos los elementos tiene una decoración vegetal muy
variada, más intensamente en la parte superior. La reja de la puerta es
de hierro forjado y se ha realizado un trabajo muy minuscioso. En la
parte superior de la fachada hay una escultura exenta de mármol que
representa a San Pedro, protegida por un drosseret. La cruz del
coronamiento fue destruida por un rayo. Antoni Rigalt reavivó la técnica
del vitral policromado y consiguió obras de auténtica calidad: asociado
con Jeroni F. Granell fueron la empresa catalana más importante de esta
especialidad.
Josep Collaso i Gil (1857-1926) fue político y
filántropo, quien fue nombrado alcalde de Barcelona en cuatro ocasiones.
Es recordado por el impulso del método Montessori en la educación de
los niños y al introducir las teorías higienistas en las aulas. Murió en
1926 y fue enterrado en el panteón que adquirió junto a su hermano
Enric, quien había sido inhumado en 1915."
Panteón Anselm Coma_ Vía St. Francesc, Agr. 2a, núm. 56
"Panteón
modernista que dirigió en 1904 el arquitecto Leandre Albareda, coronado
por una bella escultura de Rafael Atché. Aislado en uno de los extremos
de la vía de San Francisco se visualiza, monumental, desde el inicio
opuesto de la vía. Construido en piedra de Montjuïc, está formado por un
basamento alto y macizo al que se accede a través de unas escaleras
centrales protegidas por dos pilotes amplios y sólidos de forma
semicircular que acogen cada uno un medallón con el alfa y el omega de
tipografía modernista. La parte superior la protege una barandilla
austera de hierro forjado del mismo estilo y un amplio pedestal que
sostiene la figura de un ángel de mármol que sujeta entre sus manos una
palma, símbolo del triunfo de la vida eterna sobre la muerte, y un ramo
de flores de distintas especies. Los laterales del basamento están
decorados con elementos florales. En la parte superior encontramos la
puerta de acceso a la cripta, de forma redondeada, decorada con una cruz
en el centro y flores de la pasión, y de hierro fundido, que realizó la
importante empresa de trabajos en metal Ballarín en 1885."

Panteón de Joan Rialp i Ventura_ Vía St. Francesc, Agr. 8a, núm. 2
"En
1905, tres albaceas cumplieron la voluntad de Joan Rialp de construir
un panteón que guardara sus restos. Proyectado y dirigido por el
arquitecto Jaume Bayó, en piedra de Montjuïc y en mármol blanco, acoge
una escultura que realizó Josep Llimona, de moldeado suave y fundido,
situado dentro del modernismo. El monumento, concluido en 1906, se
caracteriza por elementos sencillos y austeros, de formas redondeadas.
La sepultura la compone una base sólida de una altura reducida, sobre la
que destaca una lápida con la inscripción "de la Casa de Rialp"
acompañada del escudo en relieve. Al lado de la cruz, donde se ubica
esta, la figura Resignación, de características formales y estilísticas
cercanas a otras obras del propio Josep Llimona, el escultor más
representativo del modernismo catalán. Joan de Rialp i Ventura dejó un
gran legado que sirvió para la construcción de un grupo de sepulturas
para los pobres en el cementerio de Sant Andreu."
Panteón Godó_ Vía St. Francesc, Agr. 8a, núm. 6
"Panteón
capilla de estilo neogótico que proyectó el arquitecto Josep Majó en
1899, cuenta con esculturas de Josep Reynés y con trabajos de los
marmolistas Mas i Tarrach y del forjador Josep Basons. Por su valor
artístico, diferentes periódicos se hicieron eco, ya que consideraban
que imperaba el estilo gótico propio del siglo XIV y que dominaba, en su
ejecución, una gran unidad en todos los detalles. La fachada tiene en
la entrada del tímpano un relieve con la representación de la Ascensión
del Señor. La fachada la flanquean dos contrafuertes que tienen adosadas
dos estatuas que simbolizan la Fe -con un cáliz entre las manos, y la
Esperanza, que sujeta un ancla, -elemento que se identifica con la
salvación-, cada una protegida por un doseret. En las fachadas laterales
destacan vidrieras policromadas y la parte trasera forma un ábside
poligonal con contrafuertes que terminan en pináculos, entre los que
aparecen gárgolas. La verja de entrada es un trabajo de forja admirable
que forma un dibujo simétrico y yuxtapuesto a base de arcos apuntados
muy estilizados. En el interior, sobre el altar hay un crucifijo de
mármol y, a ambos lados, dos sarcófagos de piedra. Las vidrieras
reproducen los santos tutelares y patrones de la familia: San Carlos y
San Antonio, y San Ramón y Santa Rosa. En el suelo, en mármol de color
rojizo hay dibujada una cruz decorada con relieves. Josep Majó hizo
casas de pisos en Barcelona, entre las que cabe destacar el edificio
de la Vanguardia del año 1903."



Panteón de la família Simó Argemí, (antiguo Panteón de Pere Torres Sabii)
El ángel sentado sobre el féretro es obra de Miquel Font
Panteón de Jacint Verdaguer_ Vía St. Joan, Agr. 9a, A
"Jacint
Verdaguer i Santaló (1845-1902) fue presbítero y un destacado poeta en
lengua catalana, considerado para muchos el líder de la Renaixença.
Nacido en Folgueroles dentro de una familia campesina modesta, pero con
cierto nivel cultural, estudió en el Seminario de Vic, donde recibió su
formación académica. La carrera literaria empezó en 1860 cuando ganó dos
premios de los Juegos Florales, lo que le permitió introducirse en el
círculo intelectual de la época. En 1876 Verdaguer fue contratado por el
futuro Marqués de Comillas como cura doméstico y su residencia pasó a
ser el Palau Moja, desde donde iniciaría una etapa de éxitos sociales y
literarios. Su activismo patriótico le llevaron a participar en los
principales actos del movimiento nacionalista catalán conservador y a
ganar un gran prestigio social, y por otra parte, publicó las obras que
le han dado también más prestigio literario: la Atlántida (1878), Canigó
(1886), Patria (1888) y Montserrat (1898). Mosén Cinto Verdaguer murió
el 10 de junio de 1902 de tuberculosis en la finca de Vallvidrera
conocida como Vil·la Joana. Su entierro fue uno de los más
multitudinarios de la historia de Barcelona al convertirse con la
muestra de luto de todo un pueblo en su poeta nacional."


Sepulcro Aurèlia Joseph
"Obra de Ubaldo Iranzo Eira,del año 1901, que consta de una lápida donde hay un relieve de la palma, símbolo de la victoria sobre la muerte, y una flor de adormidera, que representa el sueño eterno. Preside la sepultura la figura, esculpida por de Josep Campeny, de un ángel con alas de mariposa, o de libélula, llevando flores en sus manos, en actitud de irlas tirando sobre el sepulcro.
Cementiris de Barcelona tiene entre sus prioridades recuperar y conservar el patrimonio cultural de sus recintos.
Hoy queremos mostrar esta escultura, que había perdido sus alas. Este ángel es el único en el Cementerio de Montjuïc que tiene la peculiaridad de que sus alas son de libélula.
Durante los últimos 4 meses los profesionales del taller de mármol, ubicado en el cementerio de Montjuïc, en colaboración con la Asociación Coemeterium, han reproducido las alas que faltaban a partir de una foto antigua.
Las alas, que son de mármol, se han pulido con la intención de que la luz del sol pueda pasar a través de ellas, al igual que lo hace a través de las alas de las libélulas. "
Sepultura Josep Domingo i Foix_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 66
"La
sepultura destaca por una sensual escultura femenina que realizó el
escultor marmolista Antoni Pujol en 1932. Del mismo artífice que fue el
autor de la sepultura de Nicolau Juncosa, disponemos de poca
información, tan sólo sabemos por un anuncio publicidad en el anuario de
la Asociación de Arquitectos de Cataluña de 1920, que tenía el taller,
especializado en arte funerario en mármol y piedra, en Casa Antúnez (Can
Túnez). Por lo que respecta a esta tumba observamos que en el espacio
que tradicionalmente se ha destinado el símbolo religioso de la cruz se
ubica una figura femenina, en mármol, que lejos de cualquier
reminiscencia cristiana se muestra cubierta tan sólo por una tela que
deja el pecho desnudo. Tanto el tema como la composición de esta obra
recuerdan al Monumento a Fabrizio Mossotti de Giovanni Dupré en el
Camposanto de Pisa."
Sepultura Germans Lizé_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 82
"Tumba
proyectada por Josep Masdeu, con la participación del escultor Josep
Casan, discípulo de Pere Carbonell, y los marmolistas Enric Serra y Joan
Figueras. Se erigió entre los años 1918 y 1920, años en que el
cementerio fue perdiendo el esplendor que había manifestado en época
modernista. De predominio escultórico, la tumba representa una figura
femenina sedente con el cuerpo de una joven desconsolada en su regazo.
Este tema nos recuerda vagamente el de la Piedad, donde la Virgen María
sostiene en su regazo el cuerpo de su hijo muerto, o también el del
orante que ruega Dios y que muestra las palmas de la mano con los brazos
abiertos. En la lápida de la tumba hay un ramo de flores de la vida, o
bien de las ofrendas de los vivos a sus difuntos en señal de homenaje."
Panteón Monche Maristany
Sin información sobre este panteón, formado por en cuatro sepulcros situados en forma de cruz, y en cuyo centro se alza una columna con un ángel esculpido.
Sepulcro Familia Castanera Fernández
Esta tumba presenta una estética recargada típica de algunas sepulturas gitanas. El monumento está densamente decorado con arreglos florales blancos y rojos, tanto en la base como en dos grandes jarrones a los lados.La estructura central incluye una fotografía de la persona fallecida y letras verticales que deletrean "LOCA" en color rojo. El apellido grabado en la piedra parece ser "Castanera (Castañera?) Fernández".
Sepultura Jaume Puncernau i Pintó_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 85
"Esta
sepultura es fruto de la colaboración entre dos artífices de reconocido
prestigio: el arquitecto Bonaventura Bassegoda y el escultor Rafael
Atché. Realizado en 1919 en cumplimiento del albacea testamentario del
difunto según lo que dice la leyenda del laudo. Preside el panteón la
escultura de una mujer sin consuelo que, recostada sobre la tumba
-tipología frecuente en otras obras funerarias del mismo cementerio-,
deposita unas flores. Firmada por Rafael Atché, a la derecha de la base,
cinco años antes de su muerte, la convierte en una de sus últimas obras. Sin
embargo, el escultor es más conocido por realizar la escultura que
corona el popular monumento de Colón en Barcelona, inaugurado en 1888.
En el panteón encontramos muchos de los símbolos funerarios habituales
en los cementerios. En la parte frontal aparece el Ouroborus, la
serpiente que se muerde la cola, símbolo de eternidad. En los pilotes
que sostienen la barandilla que cierra la tumba encontramos coronas de
siemprevivas, y en la reja, el símbolo de la cruz y flores de
adormidera. Asimismo, estas flores, junto con las rosas y otras
especias, forman el pomo que la figura sostiene con una mano, mientras
que con la otra se acerca una a los labios para dar un beso. Por último,
capullos de adormidera ornamentan el crucifijo, el cual presenta en la
base el cráneo de Adán, con una clara referencia al origen de la madera
de la cruz donde murió Jesús.
Jaume Puncernau i Pintó (1839-1916),
nacido en Massoteres, murió en La Habana y sus restos nunca fueron
trasladados desde Cuba a Barcelona para ser enterrados. La tumba es
también un memorial de cariño en la tierra de un emigrante catalán y un
documento que recuerda el apoyo decisivo que los catalanes de América
dieron a la lucha independentista. En la parte posterior de la sepultura
existe un escudo con las cuatro barras. "
Sepultura Germans Marnet i Sacco_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 86
"La
sepultura de los hermanos Dolors, Maria Lluïsa y Joan Marnet Sacco la
proyectó el arquitecto Antoni Bartra en 1930 (autor del Mercado
Municipal del Prat de Llobregat), aunque el final de la obra lo firmó en
1932 el director de los trabajos Juan Ventura, La escultura, en mármol,
realizada por J. Dalmau, presenta a una mujer desconsolada sobre la
tumba con una ofrenda de rosas al lado. La rosa, símbolo fúnebre desde
la antigüedad, en la iconografía cristiana es atributo mariano, pero
también se relaciona con la sangre que derrama Jesús a la cruz, alimento
de la vida espiritual del creyente. En Montjuïc esta obra se convirtió
en uno de los trabajos más exitosos de estos años, momento en el que el
arte del cementerio estaba más lejos que nunca de los estilos y
manifestaciones artísticas que se desarrollaban en la ciudad. También es
un buen ejemplo de la labor de los marmolistas, con talleres
especializados en escultura funeraria, que tomaron el relevo a
escultores de renombre."

Panteón Dolors Monserdà_ Vía St. Joan, Agr. 9a, núm. 96
"Dolors
Monserdà i Vidal (1845-1919), nacida en Barcelona dentro de un entorno
cultural influyente, se convirtió en la primera novelista catalana, que
consiguió un gran renombre y fue premiada en tres ocasiones en los
Juegos Florales, los cuales presidió el año 1909, siendo la primera
mujer que lo hiciera. Al mismo tiempo, fue pionera del feminismo, junto a
escritoras como Maria Josepa Massanés y Carme Karr, y una gran
defensora de los derechos de los trabajadores.
En un primer
momento fue enterrada en el cementerio de Poblenou, junto a su marido
difunto Eusebi Macià, conocido joyero de la Calle Ferran. En 1932, las
hijas de Dolors Monserdà, Maria dels Àngels y Dolors Macià, iniciaron
las obras del panteón familiar del cementerio de Montjuïc en unos
terrenos que había adquirido Enric Monserdà, hermano de la difunta y
conocido pintor y decorador artístico. Las obras las llevaría a cargo el
prestigioso arquitecto Josep Puig i Cadafalch, marido de Dolors Macià y
yerno de Dolors Monserdà. El panteón consiste en una gran columna de
granito, de fuste liso, que se levanta sobre un pedestal cúbico. Destaca
una corona ornamentada de bronce en su base, y encima el capitel luce
una cruz griega, también de bronce, muy trabajada. Una muestra clara de
la exaltación del símbolo de la fe cristiana. Lo cierto es que este
panteón también recuerda las cruces de término en las que el arquitecto
ya se había inspirado para realizar otras obras funerarias anteriores."
"El cementerio de Montjuïc se construyó el año 1883 bajo la
dirección de Leandre Albareda i Petit, arquitecto municipal de
Barcelona. El contexto era de crisis económica i era necesario encontrar
soluciones creativas a los problemas sociales que el crecimiento
económico y la expansión demográfica urbana provocaban.
Desgraciadamente, eran tiempos afectados por constantes epidemias, y el
cementerio de Poblenou, el primero de la ciudad, era ya insuficiente. Es
por este motivo que el alcalde de Barcelona, el Sr. Francesc Rius i
Taulet, le encomendó a Leandre Albareda la construcción de un nuevo
recinto, antiguamente conocido como el cementerio del Sur Oeste.
La
zona donde se construyó era un espacio de la montaña de Montjuic
prácticamente deshabitado, solo ocupado por algunos terrenos agrícolas, y
se pensó que sería ideal para diseñar un proyecto culturalmente
ambicioso. Para hacerlo, Albareda siguió los modelos de otros
cementerios europeos, como el Père Lachaise de Paris. Su objetivo era
construir un cementerio que, en su totalidad, expresara el poder de la
ciudad de Barcelona con un diseño racional y ornamental, y con unas
sepulturas monumentales, que en cierto modo contrarrestaban la crisis
financiera de 1881 que tanto afectó a la sociedad. Quería proyectar un
monumento de monumentos.
Al mismo tiempo, creyó que tenía que ser
un cementerio donde se pudiera recoger a todo el mundo. Aquellos eran
tiempos difíciles y las tensiones sociales entre las diferentes clases
sociales se hacían cada vez más patentes por la gran diversidad y
jerarquización social que existía. Sin embargo, Leandre Albareda
proyectó un cementerio coherente y reconciliador. Todo el mundo tenía su
lugar, la burguesía disponía de panteones, las clases medias tenían
tumbas y nichos de todo tipo, y las clases populares eran enterradas en
fosas comunes que intentaban no serlo. También se reservó un espacio al
margen del cementerio para adaptar un recinto por los cristianos otras
confesiones y otro recinto por los librepensadores (espiritistas,
masones, ateos, etc).
Así pues, el 17 de marzo de 1883 se inauguró
el cementerio de Montjuic, y dos días más tarde se enterró el primer
difunto, Josep Fontrodona y Vila, muerto en Matanzas, Cuba. Hay que
decir que el cementerio fue evolucionando según las convicciones y los
intereses de cada momento, por lo cual el proyecto de Leandre Albareda
se vio modificado, igual que el Eixample de Cerdà. Sin embargo, las
clases dirigentes barcelonesas, haciéndose suyo el concepto de cultura
como forma de prestigio y distinción social, encargaron obras a los
mejores arquitectos, escultores y artistas del momento. Es por este
hecho que el cementerio de Montjuic se ha convertido en un museo al aire
libre y está considerado como uno de los más significativos de Europa."
Ver: https://cementiris.ajuntament.barcelona.cat/es/rutas-libres/ruta-cultural-combinada-del-cementerio-de-montjuic