"El “Museo de la Romanización” está ubicado en el pleno casco antiguo de Calahorra, en un edificio conocido popularmente como la “Casa del Millonario”porque fue construido en la década de 1930 con los 3.000.000 de pesetas que su antiguo propietario ganó en la lotería nacional
Este edificio fue adquirido por la Comunidad Autónoma de la Rioja que en 1982 cedió su uso al Ayuntamiento de Calahorra e instaló en él el Museo Municipal con motivo de la celebración del Bimilenario de la ciudad, con un montaje inaugural de 1984 y una renovación en 1994, con los hallazgos arqueológicos que se habían producido en su término a lo largo de los años.
El Museo de la Romanización, Sección del Museo de La Rioja
En 2009 el Museo se convirtió en Sección del Museo de La Rioja como “Museo de la Romanización” dentro de un ambicioso Plan de Museos del Gobierno de La Rioja, para mostrar la cultura que se había generado en La Rioja con la entrada de los romanos y abarca desde el siglo V a.C hasta el IV d.C. con la aparición del Cristianismo representado por los santos mártires calahorranos Emeterio y Celedonio, soldados romanos y martirizados junto al Cidacos por su condición de cristianos.
El “Museo de la Romanización” de La Rioja devuelve a Calahorra, la ciudad bimilenaria, la importancia que adquirió durante todo el proceso de conquista y romanización de Hispania. Sus salas presentan un recorrido desde los pueblos indígenas que recibieron como enemigos o como aliados a las tropas romanas, su conquista, y su plena romanización a través de los testimonios de su vida doméstica, sus actividades económicas, y sus creencias."
Ver: https://www.museodelarioja.es/museoromanizacion/el-museo/el-palacio/
"Hace un siglo se ideó en Calahorra un autogiro previo al de De la Cierva
I. ÁLVAREZ
Viernes, 11 de junio 2010, 02:24
Dos décadas antes de que Juan de la Cierva lograse hacer volar su primer autogiro, un inteligente trabajador de una relojería calagurritana ya había dejado constancia de aquel invento, precursor del helicóptero. Aunque la historia de la ciencia atribuye a De la Cierva la invención de la máquina, lo cierto es que en los archivos de Calahorra hay documentos suficientes que pueden poner en duda la autoría de tal desarrollo.
Así, la ciudad defiende que fue realmente Julián Felipe Ruiz quien hace algo más de un siglo diseñó el primer prototipo de un autogiro. De hecho, la maqueta (de 1901) se conserva en el Museo de la Romanización -anteriormente Museo Municipal-, aunque no está expuesta. La pieza estaba en posesión del médico calagurritano Federico Adán Marín, afincado en Tarragona, quien en el año 1996 la donó al Ayuntamiento.
Julián Felipe Ruiz, natural de Aldeanueva de Ebro, ideó el artilugio en la relojería en la que trabajaba. En el año 1903 terminó de construir el prototipo, con el que pretendía revolucionar el mundo de la aeronáutica. Hay testimonios que recogen que el portentoso aparato fue capaz de volar ante la incredulidad de sus vecinos. Sin embargo, en una de las pruebas un fortísimo vendaval lo destrozó por completo.
Felipe confiaba en las posibilidad de su novedosa máquina e intentó recabar apoyos por parte de las administraciones públicas, pero nunca obtuvo una respuesta favorable de sus múltiples instancias tanto a instituciones municipales, provinciales y nacionales. También se dirigió a Francia en busca de una oportunidad en el extranjero, pero tampoco en el país vecino fue arropada su propuesta.
Pese a todo, el relojero patentó su invento por un periodo de 20 años. La solicitud la realizó en 1907, pagando por los derechos concedidos de exclusividad 125 de las antiguas pesetas. Felipe recogió entonces su invención como una «hélice aplicable a la navegación». Por ello, en la capital de La Rioja Baja siempre se ha especulado con la posibilidad de que el propio De La Cierva plagiara el artefacto que intentó sacar adelante Felipe.
El autogiro de Julián Felipe jamás contó con respaldo económico, pese a sus infructuosos intentos para encontrar la financiación suficiente que le permitiese llevar a la práctica su brillante idea.
El apoyo del pueblo
De todos modos, el inventor sí que fue respaldado por los calagurritanos, que incluso llegaron a organizar un evento social de gran calado con la finalidad de recaudar fondos para sufragar los gastos del proyecto.
La cita tuvo lugar en el desaparecido Teatro Díaz y consistió en un concierto matinal a cargo del Sexteto Segura. Al finalizar la actuación se celebró la rifa de un reloj de pared entre todos los asistentes. Un cartel anunciador del espectáculo, que todavía se conserva, invita a los ciudadanos a tomar parte en la actividad para secundar la invención. «Calahorranos, todos a apoyar a Don Julián», se lee en el panfleto."