24 jul. 2015

22/07/2015 ¿Portalones para gigantes en Barcelona?

Con el ojo avizor del que busca descubrir los detalles, puedes ver puertas, en lo que fueron viejos palacios o casas señoriales, con los pomos de llamada situados a una altura desmesurada...

¿Un ejemplo?




¿Eran nuestros antecesores gigantones?

Si os encontrais, como en este caso, un portero jovial y con ganas de charlar os resolverá la incógnita.

"Pues no, no eran anormalmente altos, simplemente ¡¡iban a caballo!! y les ponían los llamadores a una altura cómoda para ellos".

Otros ejemplos:




Otro: Nou de la Rambla 11, con magníficos e historiados picaportes:






2 comentarios:

  1. Cabe distinguir los portales de las casas de los pasajes. En el primer caso, las casas palaciegas daban acceso directo a los carruajes (de ahí su tamaño) hasta el vestíbulo donde se desencochaba. A menudo era también el acceso a las cocheras que había en los bajos del edificio. Las arquitecturas posteriores, ya como casas de vecinos, mantuvieron el acceso exclusivo al piso principal mientras se abría otro independiente para acceder a los pisos superiores. Estos portalones funcionaban como los de las murallas de la ciudad. Se abrían a primera hora de la mañana y se cerraban por la noche, manteniéndose vigilados durante el día por una conserjería. A finales del siglo XIX se produjeron una serie de atentados anarquistas contra estas muestras de opulencia, lo que provocó el paulatino cierre de dichos vestíbulos, abriéndose en su lugar una portezuela que servía de acceso peatonal. Con la implantación masiva de los porteros automáticos a finales del siglo XX, muchos de estos cerramientos fueron alterados o directamente eliminados por otros más ligeros y de nulo interés.
    En el caso de los pasajes (como el de la primera foto), corresponde a un paso que comunica la calle con el patio interior de manzana, donde a menudo se instalaban talleres o fábricas. El pasaje por tanto debía tener medidas suficientes para el trajín de vehículos con mercancías.

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  2. La llàstima es que hi han energumes que ho pintan tot i no et deixan assaborir aquestes reliquies.

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