"Esta iglesia se encuentra dentro del recinto de los Hogares Anna Gironella de Mundet, en el barrio de Montbau. Es de planta de cruz latina con una torre campanario exenta. La fachada principal es de obra vista. Ninguna
ventana o rosetón y todo el espacio está ocupado por el gran
bajorrelieve "El Salvador de la humanidad doliente", obra de Eudald
Serra. En la parte baja un porche de hormigón apoyado sobre columnas de hierro cobija la puerta principal de vidrio y madera. La fachada se corona con una forma triangular, que recorre el perfil
de la cubierta a dos aguas, y una cruz blanca en el vértice.El interior es de una sola nave, con una luz de 20 metros, con el techo a dos vertientes, transepto y ábside poligonal. A los pies hay un corazón con órgano. Recogiendo
la tradición gótica, los muros se abren ventanales que llenan de luz y
color el interior, pero aquí el concepto se lleva al extremo y los muros
se abren de arriba abajo por unas grandes vidrieras rectangulares que
dotan de un ritmo sistemático a la nave. En estos vitrales en general hay una voluntad de geometrismo y de mezcla de colores. Los de la izquierda, según se entra a la iglesia, son obra de Jordi Domenech y aluden a las obras de misericordia espiritual. Los
del lado derecho se refieren a las obras de la misericordia corporales y a San Joaquín, San Antonio de Padua y San Juan Bosco; son
obra de Joan Vila Grau y en ellas hizo uso en la técnica del grattage
(trazos que se hacen con polvillo de hierro o cobre sobre el vidrio)
gracias al cual se consiguen diferentes texturas. Por
último, Will Faber hizo las tres vidrieras del presbiterio dedicadas a
las Virtudes Teologales (Fe, Esperanza y Caridad) y las del crucero que
representan las Virtudes Cardinales (Prudencia, Justicia, Fortaleza y
Templanza); estas estilísticamente acercan al Informalismo.El
ábside está presidido por una gran escultura de la Purísima en
alabastro, obra de Joan Rebull, y el muro fue pintado por Joan Josep
Tharrades con unas manchas verdosas y azules que remiten al fondo
marino; por esta pintura, que es puro cromatismo dentro de la abstracción, se le calificó de tachisme. El
altar mayor, obra de Josep Maria Subirachs, es una gran bloque de
piedra donde se representa la Última Cena con doce cálices que
representan a los apóstoles, once están de pie y un tumbado en
referencia a Judas. Detrás del altar hay un Cristo crucificado de hierro forjado que también es obra de Subirachs. De este autor también son los ambones, un crucifijo del crucero, la pila bautismal y las antorchas.En el exterior la torre campanario es de planta rectangular y hace 45 metros de altura. Es
de obra vista y se abren pequeñas aberturas rectangulares hasta llegar a
la parte superior donde hay unas grandes aberturas rectangulares. Bajo estos ventanales hay un reloj en la cara frontal. El techo es plano y se corona con una cruz de hierro.
En
1927, la Diputación de Barcelona había iniciado en estos terrenos la
construcción de un edificio que debía sustituir las dependencias de la
Casa de la Caridad del Raval, pero las obras quedaron inacabadas. En
1954, el empresario ampurdanés establecido en México, Artur Mundet, se
hizo eco de una demanda que había realizado el presidente de la
Diputación y dio cuarenta millones de pesetas para hacer el conjunto
residencial y asistencial. El
14 de octubre de 1957, el general Franco inauguró el recinto con un
conjunto de edificios modernos y bien preparados destinados a la
atención de huérfanos, ancianos, necesidades y enfermos, entre los que
se encontraba la iglesia de las hogares Mundet.Manuel
Baldrich, el arquitecto, se inspiró para hacer la iglesia en modelos de
la arquitectura nórdica, especialmente Alvar Aalto, y para decorar el
templo llamó a un grupo de artistas actuales en aquellos momento: Josep
Maria Subirachs, Eudald Serra , Joan Josep Tharrats, Jordi Domènech, Joan Vila Grau y Will Faber"
Ver: https://ca.wikipedia.org/wiki/Esgl%C3%A9sia_de_les_Llars_Mundet
Passeig Vall d'Hebron, 171









Gracias por su aportación a:
Rosendo Muñiz Soler"PASSEIG DEL VALL D'HEBRON
Al
principio solo constituía el camino que enlazaba la villa de Sant
Gervasi de Cassoles con la villa de Horta, y se le conocía como la
Carretera de Cornellá a Fogás de Tordera. Adquirió el nombre de Vall
d'Hebrón cuando se empezó a urbanizar muy prudentemente en los primeros
años del siglo XX. Fue en el año 1927 cuando el alcalde de Barcelona don
Darius Rumeu i Freixa conocido como el barón de Viver, le puso el
nombre del passeig del Vall d'Hebrón, por hacer mención al monasterio de
Sant Jeroni del Vall d'Hebrón. Un convento que fue inaugurado en el año
1393 por doña Violante de Bar, la segunda esposa del rey de Aragón y
conde de Barcelona don Juan I el Cazador. Ese monasterio se construyó en
lo que se conocía como el Valle de Horta, una zona agrícola que se
encontraba en la falda de la sierra de Collcerola. Fueron los monjes de
ese monasterio los que le cambiaron el nombre al Valle de Horta, que le
pusieron el nombre del Valle de Hebrón por hacer referencia a la ciudad
palestina de Hebrón, que significaba alianza o algo similar. El caso es
que esta fue la razón por la que ese valle de la sierra de Collcerola
quedó definido para siempre como el Vall d'Hebrón. De la historia del
monasterio solo decir que fue ocupado por los militares en las guerras
dels Segadors, de Sucesión, y en la de la Independencia contra los
franceses donde quedó prácticamente destruido. En el año 1822 fueron
desamortizados sus bienes, y entonces lo poco que quedaba del monasterio
se utilizó como hospital para atender a los enfermos de la fiebre
amarilla y el cólera que azotaron en aquellos años. En el año 1835 lo
que quedaba del monasterio fue víctima de la quema de conventos que se
produjo en ese año, y lo poco que quedó del monasterio desapareció
definitivamente en el año 1877, cuando se construyó la carretera de la
Arrabassada. Las cuatro piedras que pudieron quedar a flote,
desaparecieron en el año 1960 cuando se construyó allí una gasolinera.
Lo cierto es que cuando se empezó a urbanizar esa zona a partir de los
años cincuenta, el paseo del Valle de Hebrón se convirtió en el embrión
principal de la nueva infraestructura de vivienda, y fue precisamente su
nombre de Hebrón, el que indujo a que se le pusieran nombres bíblicos a
todas las calles que se fueron abriendo. Así surgieron nuevas calles
urbanizadas que se llamaron Betania, Canaán, Getsemaní, Golgota, Haita,
Idumea, Jericó, Jordán, Judea, Mejido, Monte Tabor, Naím, Nazaret,
Nínive, Palestina, Samaria, Sidón o Tiro por citar algunas. Un paseo
donde lo que más destaca es la residencia de la Seguridad Social, y
otros centros públicos y privados de gran relevancia en la ciudad de
Barcelona. Y sobre todo su nombre de passeig del Vall d`Hebrón, que es
el que sigue manteniendo en la actualidad."