"
Diagonal
Mar es el segundo parque más grande de Barcelona. Es un espacio inmenso
y soleado, diáfano, absolutamente accesible, donde el agua de un gran
lago comparte protagonismo con colinas cubiertas de césped y una
vegetación exuberante.
El
parque de Diagonal Mar se extiende con un diseño que favorece que se
mezcle con la ciudad a través de un espacio grande y diáfano, que al
final se conecta con el mar.
El parque se ordena siguiendo una serie de caminos que, como un árbol,
se ramifican en todas las direcciones. En todas partes, larguísimos
bancos de hormigón separan y ordenan los espacios evocando las olas del
mar, y van adquiriendo la forma de estos caminos y los contornos de
diversas plazoletas.
Historia
El
pasado industrial de los terrenos que ahora forman Diagonal Mar —la
antigua fundición Macosa— se habían convertido en tierra de nadie. A
finales del siglo pasado, Barcelona necesitaba
una ampliación de la línea marítima que permitiera ligar la ciudad con
la totalidad de las nuevas playas realizadas en este periodo. Con este
propósito, el 25 de mayo de 1999 el entonces alcalde de Barcelona, Joan
Clos, colocó la primera piedra del futuro parque, junto con un arca
donde estaban los periódicos del día, una hoja de calendario, las arras y
la declaración de sostenibilidad firmada por el Ayuntamiento y las
empresas constructoras que participaron en el gran proyecto urbanizador
de la zona.
Ocupa un área de más de 340.000 m2, delimitada por las calles de Llull,
Josep Pla y la Selva de Mar, por el Parque Lineal Garcia Fària y por el
tramo final de la avenida Diagonal. Su uso es mixto, con edificios de
viviendas, oficinas, un centro comercial, hoteles y el parque.
Biodiversidad
La
vegetación de los parterres es exuberante. Destacan, por su floración
estival, el Hemerocallis sp., de flores naranjas; el Hypericum sp., de
flores amarillas; las adelfas enanas
(Nerium oleander ‘Nana’), de flores rosadas, y el Callistemon speciosus,
de floración roja y que podemos encontrar, entre otros lugares,
coronando la montaña mágica. En los parterres también son abundantes el
romero rastrero (Rosmarinus officinalis ‘Proestatus’), la abelia (Abelia
floribunda), de flores pequeñas y blancas, el cipresillo (Santolina
chamaecyparissus), el laurel (Laurus nobilis) y la Grevillea juniperina,
entre otras especies.
En el parque abundan los palos rosas (Tipuana tipu) y a la derecha de
la entrada principal, por Llull, hay ejemplares muy bonitos de
Parkinsonia aculeata.
Bordeando los lagos hay álamos (Populus alba) y chopos (Populus italica
nigra) y en diferentes lugares se repiten las encinas (Quercus ilex y
Quercus suber). En el parque también encontramos eucaliptos (Eucalyptus
camaldulensis), pinos blancos (Pinus halepensis), pinos piñoneros (Pinus
pinea), olivos (Olea europaea) y tamarindos (Tamarix gallica).
Otras especies presentes son la acacia espinosa (Gleditzia triacanthos),
el parasol de China (Firmiana simplex), el ailanto (Ailanthus
altissima), el árbol del coral (Erythrina crista-galli), la sófora
(Sophora japonica) y el almez (Celtis australis). Destacan, por poco
frecuentes en Barcelona, ejemplares de pino de Canarias (Pinus
canariensis).
En cuanto a las palmeras, hay palmeras de Canarias (Phoenix
canariensis), datileras (Phoenix dactylifera), ejemplares de palmitos
elevados (Trachycarpus fortunei) y, sobre todo, washingtonias
(Washingtonia robusta), más abundantes a medida que nos acercamos al
mar, así como grupos de palmitos (Chamaerops humilis).
Encontramos numerosos ejemplares de ciprés de los pantanos (Taxodium
distichum) y, bordeando las láminas de agua, árboles de ribera como el
álamo (Populus alba) y el chopo (Populus italica nigra). También
destacan los juncos (Juncus effusus) y los grupos de flores del estanque
(Iris pseudacorus).
El ejemplar de drago de Canarias (Dracaena draco) que hay a un lado
de la pieza principal del parque de Diagonal Mar tiene una edad
aproximada de 150 años. Se plantó en diciembre del 2001, mientras se
llevaban a cabo las obras del parque, y procede de una antigua finca del
Valle de la Guerra, en el término municipal de La Laguna, en la isla de
Tenerife.
Paisajismo y diseño
Los
colaboradores del arquitecto Enric Miralles, el autor del proyecto,
explican que cuando hizo la primera visita a los terrenos del futuro
parque, enseguida pensó que allí quería hacer
un espacio de pantanales. Aquel día había llovido y, por lo tanto, todo
estaba lleno de charcos de agua, sobrevolados de vez en cuando por
gaviotas procedentes de la playa vecina.
La imagen fue uno de los puntos de partida de este gran proyecto y
constituye uno de los ejes en torno a los que giran los criterios
paisajísticos del parque, donde están presentes el verde de la
vegetación y el azul del agua, como en unos pantanales.
Los accesos al parque de Diagonal Mar son de grandes dimensiones —el más
grande es el de la calle de Llull— y constituyen unidades dentro del
conjunto del parque. Colinas cubiertas de césped y grandes parterres
llenos de vegetación ordenados en torno a un gran lago de más de una
hectárea son los protagonistas.
Más allá de un gran parterre sombreado por los árboles, una zona
escalonada a un lado y el inicio de un camino al otro nos permiten
aproximarnos al agua.
A la izquierda del lago hay anchos senderos, árboles de diferentes
especies y largos parterres ataludados, muy grandes, repletos de
arbustos.
En el centro del lago, una parte del terreno se adentra en el agua. Es
el lugar donde suelen anidar o tomar el sol las aves acuáticas que lo
habitan.
A la derecha de la zona de agua hay pequeñas colinas cubiertas de
césped. La más alta es la Montaña Mágica. Coronada por una valla
vegetal, se puede llegar a la cima por un caminito de baldosas que sale
de detrás de la colina.
En el otro extremo de esta gran pieza, un puente muy ancho de madera
—por el que se puede circular en bicicleta— comunica las dos orillas del
lago. Debajo, una cascada de forma sinuosa lo alimenta de lado a lado.
Está junto a la calle del Taulat. Al cruzarlo, encontraremos dos nuevas
piezas del parque.
Podríamos decir que la de la derecha es la más salvaje del parque. A un
lado del amplio camino —repleto de palmeras— que comunica la calle del
Taulat con el Parque Lineal Garcia Fària, hay un pequeño estanque muy
natural, rodeado de especies acuáticas y de ribera y con una pequeña
colina cubierta de césped en la parte posterior. En el otro lado del
camino, un gran parterre ataludado, recorrido por un largo banco de
hormigón, se va ensanchando hasta formar una pequeña colina.
La pieza de la izquierda se abre con un “patio” de dimensiones
considerables y un lago de estructura similar al de la pieza grande del
parque, pero de dimensiones mucho más reducidas. Si seguimos hacia
abajo, también llegaremos al Parque Lineal Garcia Fària.
Arte y arquitectura
Estas
grandes estructuras metálicas bajan por las pendientes de peldaños con
pequeños surtidores que dispersan el agua que alimenta el lago.
También son destacables los grandes tiestos que hay en los “patios”.
Están inspirados en los antiguos patios vecinales. Estos tiestos
inmensos cuelgan de pérgolas metálicas altas o bien descansan sobre un
pavimento que recuerda los antiguos embaldosados de estos espacios.
La otra pieza destacable son los bancos de hormigón, muy sinuosos, a los
que se ha dado el nombre de lungomare, que es la palabra italiana para
pasear cerca del mar.
Ver: http://www.barcelona.cat/es/que-hacer-en-bcn/parques-y-jardines/parc-de-diagonal-mar_99085102712.html