1 feb 2018

19/09/2017 San Rafael de Domènec Fita

"San Rafael", monumento situado a la entrada del Hospital Sant Rafael, realizado por Domènec Fita en 1967

Passeig de la Vall d'Hebron, 107
















 
 Gracias por su aportación a: Rosendo Muñiz Soler
"PASSEIG DEL VALL D'HEBRON
Al principio solo constituía el camino que enlazaba la villa de Sant Gervasi de Cassoles con la villa de Horta, y se le conocía como la Carretera de Cornellá a Fogás de Tordera. Adquirió el nombre de Vall d'Hebrón cuando se empezó a urbanizar muy prudentemente en los primeros años del siglo XX. Fue en el año 1927 cuando el alcalde de Barcelona don Darius Rumeu i Freixa conocido como el barón de Viver, le puso el nombre del passeig del Vall d'Hebrón, por hacer mención al monasterio de Sant Jeroni del Vall d'Hebrón. Un convento que fue inaugurado en el año 1393 por doña Violante de Bar, la segunda esposa del rey de Aragón y conde de Barcelona don Juan I el Cazador. Ese monasterio se construyó en lo que se conocía como el Valle de Horta, una zona agrícola que se encontraba en la falda de la sierra de Collcerola. Fueron los monjes de ese monasterio los que le cambiaron el nombre al Valle de Horta, que le pusieron el nombre del Valle de Hebrón por hacer referencia a la ciudad palestina de Hebrón, que significaba alianza o algo similar. El caso es que esta fue la razón por la que ese valle de la sierra de Collcerola quedó definido para siempre como el Vall d'Hebrón. De la historia del monasterio solo decir que fue ocupado por los militares en las guerras dels Segadors, de Sucesión, y en la de la Independencia contra los franceses donde quedó prácticamente destruido. En el año 1822 fueron desamortizados sus bienes, y entonces lo poco que quedaba del monasterio se utilizó como hospital para atender a los enfermos de la fiebre amarilla y el cólera que azotaron en aquellos años. En el año 1835 lo que quedaba del monasterio fue víctima de la quema de conventos que se produjo en ese año, y lo poco que quedó del monasterio desapareció definitivamente en el año 1877, cuando se construyó la carretera de la Arrabassada. Las cuatro piedras que pudieron quedar a flote, desaparecieron en el año 1960 cuando se construyó allí una gasolinera. Lo cierto es que cuando se empezó a urbanizar esa zona a partir de los años cincuenta, el paseo del Valle de Hebrón se convirtió en el embrión principal de la nueva infraestructura de vivienda, y fue precisamente su nombre de Hebrón, el que indujo a que se le pusieran nombres bíblicos a todas las calles que se fueron abriendo. Así surgieron nuevas calles urbanizadas que se llamaron Betania, Canaán, Getsemaní, Golgota, Haita, Idumea, Jericó, Jordán, Judea, Mejido, Monte Tabor, Naím, Nazaret, Nínive, Palestina, Samaria, Sidón o Tiro por citar algunas. Un paseo donde lo que más destaca es la residencia de la Seguridad Social, y otros centros públicos y privados de gran relevancia en la ciudad de Barcelona. Y sobre todo su nombre de passeig del Vall d`Hebrón, que es el que sigue manteniendo en la actualidad."

10/07/2017 Parc Diagonal Mar

"Diagonal Mar es el segundo parque más grande de Barcelona. Es un espacio inmenso y soleado, diáfano, absolutamente accesible, donde el agua de un gran lago comparte protagonismo con colinas cubiertas de césped y una vegetación exuberante.
El parque de Diagonal Mar se extiende con un diseño que favorece que se mezcle con la ciudad a través de un espacio grande y diáfano, que al final se conecta con el mar.
El parque se ordena siguiendo una serie de caminos que, como un árbol, se ramifican en todas las direcciones. En todas partes, larguísimos bancos de hormigón separan y ordenan los espacios evocando las olas del mar, y van adquiriendo la forma de estos caminos y los contornos de diversas plazoletas.


Historia
El pasado industrial de los terrenos que ahora forman Diagonal Mar —la antigua fundición Macosa— se habían convertido en tierra de nadie. A finales del siglo pasado, Barcelona necesitaba una ampliación de la línea marítima que permitiera ligar la ciudad con la totalidad de las nuevas playas realizadas en este periodo. Con este propósito, el 25 de mayo de 1999 el entonces alcalde de Barcelona, Joan Clos, colocó la primera piedra del futuro parque, junto con un arca donde estaban los periódicos del día, una hoja de calendario, las arras y la declaración de sostenibilidad firmada por el Ayuntamiento y las empresas constructoras que participaron en el gran proyecto urbanizador de la zona.
Ocupa un área de más de 340.000 m2, delimitada por las calles de Llull, Josep Pla y la Selva de Mar, por el Parque Lineal Garcia Fària y por el tramo final de la avenida Diagonal. Su uso es mixto, con edificios de viviendas, oficinas, un centro comercial, hoteles y el parque.
 

Biodiversidad
La vegetación de los parterres es exuberante. Destacan, por su floración estival, el Hemerocallis sp., de flores naranjas; el Hypericum sp., de flores amarillas; las adelfas enanas (Nerium oleander ‘Nana’), de flores rosadas, y el Callistemon speciosus, de floración roja y que podemos encontrar, entre otros lugares, coronando la montaña mágica. En los parterres también son abundantes el romero rastrero (Rosmarinus officinalis ‘Proestatus’), la abelia (Abelia floribunda), de flores pequeñas y blancas, el cipresillo (Santolina chamaecyparissus), el laurel (Laurus nobilis) y la Grevillea juniperina, entre otras especies.
En el parque abundan los palos rosas (Tipuana tipu) y a la derecha de la entrada principal, por Llull, hay ejemplares muy bonitos de Parkinsonia aculeata.
Bordeando los lagos hay álamos (Populus alba) y chopos (Populus italica nigra) y en diferentes lugares se repiten las encinas (Quercus ilex y Quercus suber). En el parque también encontramos eucaliptos (Eucalyptus camaldulensis), pinos blancos (Pinus halepensis), pinos piñoneros (Pinus pinea), olivos (Olea europaea) y tamarindos (Tamarix gallica).
Otras especies presentes son la acacia espinosa (Gleditzia triacanthos), el parasol de China (Firmiana simplex), el ailanto (Ailanthus altissima), el árbol del coral (Erythrina crista-galli), la sófora (Sophora japonica) y el almez (Celtis australis). Destacan, por poco frecuentes en Barcelona, ejemplares de pino de Canarias (Pinus canariensis).
En cuanto a las palmeras, hay palmeras de Canarias (Phoenix canariensis), datileras (Phoenix dactylifera), ejemplares de palmitos elevados (Trachycarpus fortunei) y, sobre todo, washingtonias (Washingtonia robusta), más abundantes a medida que nos acercamos al mar, así como grupos de palmitos (Chamaerops humilis).
Encontramos numerosos ejemplares de ciprés de los pantanos (Taxodium distichum) y, bordeando las láminas de agua, árboles de ribera como el álamo (Populus alba) y el chopo (Populus italica nigra). También destacan los juncos (Juncus effusus) y los grupos de flores del estanque (Iris pseudacorus).
El ejemplar de drago de Canarias (Dracaena draco) que hay a un lado de la pieza principal del parque de Diagonal Mar tiene una edad aproximada de 150 años. Se plantó en diciembre del 2001, mientras se llevaban a cabo las obras del parque, y procede de una antigua finca del Valle de la Guerra, en el término municipal de La Laguna, en la isla de Tenerife. 

Paisajismo y diseño
Los colaboradores del arquitecto Enric Miralles, el autor del proyecto, explican que cuando hizo la primera visita a los terrenos del futuro parque, enseguida pensó que allí quería hacer un espacio de pantanales. Aquel día había llovido y, por lo tanto, todo estaba lleno de charcos de agua, sobrevolados de vez en cuando por gaviotas procedentes de la playa vecina.
La imagen fue uno de los puntos de partida de este gran proyecto y constituye uno de los ejes en torno a los que giran los criterios paisajísticos del parque, donde están presentes el verde de la vegetación y el azul del agua, como en unos pantanales.
Los accesos al parque de Diagonal Mar son de grandes dimensiones —el más grande es el de la calle de Llull— y constituyen unidades dentro del conjunto del parque. Colinas cubiertas de césped y grandes parterres llenos de vegetación ordenados en torno a un gran lago de más de una hectárea son los protagonistas.
Más allá de un gran parterre sombreado por los árboles, una zona escalonada a un lado y el inicio de un camino al otro nos permiten aproximarnos al agua.
A la izquierda del lago hay anchos senderos, árboles de diferentes especies y largos parterres ataludados, muy grandes, repletos de arbustos.
En el centro del lago, una parte del terreno se adentra en el agua. Es el lugar donde suelen anidar o tomar el sol las aves acuáticas que lo habitan.
A la derecha de la zona de agua hay pequeñas colinas cubiertas de césped. La más alta es la Montaña Mágica. Coronada por una valla vegetal, se puede llegar a la cima por un caminito de baldosas que sale de detrás de la colina.
En el otro extremo de esta gran pieza, un puente muy ancho de madera —por el que se puede circular en bicicleta— comunica las dos orillas del lago. Debajo, una cascada de forma sinuosa lo alimenta de lado a lado. Está junto a la calle del Taulat. Al cruzarlo, encontraremos dos nuevas piezas del parque.
Podríamos decir que la de la derecha es la más salvaje del parque. A un lado del amplio camino —repleto de palmeras— que comunica la calle del Taulat con el Parque Lineal Garcia Fària, hay un pequeño estanque muy natural, rodeado de especies acuáticas y de ribera y con una pequeña colina cubierta de césped en la parte posterior. En el otro lado del camino, un gran parterre ataludado, recorrido por un largo banco de hormigón, se va ensanchando hasta formar una pequeña colina.
La pieza de la izquierda se abre con un “patio” de dimensiones considerables y un lago de estructura similar al de la pieza grande del parque, pero de dimensiones mucho más reducidas. Si seguimos hacia abajo, también llegaremos al Parque Lineal Garcia Fària.
 

Arte y arquitectura
Estas grandes estructuras metálicas bajan por las pendientes de peldaños con pequeños surtidores que dispersan el agua que alimenta el lago.
También son destacables los grandes tiestos que hay en los “patios”.
Están inspirados en los antiguos patios vecinales. Estos tiestos inmensos cuelgan de pérgolas metálicas altas o bien descansan sobre un pavimento que recuerda los antiguos embaldosados de estos espacios.
La otra pieza destacable son los bancos de hormigón, muy sinuosos, a los que se ha dado el nombre de lungomare, que es la palabra italiana para pasear cerca del mar.


Ver: http://www.barcelona.cat/es/que-hacer-en-bcn/parques-y-jardines/parc-de-diagonal-mar_99085102712.html


















 

28/01/2018 Garraf. Torre del Garraf

"Torre de vigilancia de planta circular documentada desde el siglo XIV. Fue restaurada por Francesc Berenguer junto con la casa anexa, en 1888, formando parte del conjunto donde está también el famoso celler modernista."

Ver:  http://www.poblesdecatalunya.cat/element.php?e=980





16/09/2017 Edificio carrer Sant Roc 22

Sin información sobre este interesante edificio en el carrer Sant Roc 22, de estética historicista y esgrafiados florales