23 feb 2026

23/01/2025 La Rioja. Nájera. Monasterio de Santa María la Real II: Templo

"El templo

En 1052 se inaugura y consagra el primitivo templo para la Virgen de la Cueva. El estilo de esta construcción era románico con influjos mozárabes.

El templo actual se construyó entre 1422 y 1453, es de estilo Gótico florido, presentando formas esbeltas a la vez que sencillas. Las bóvedas son de crucería simple, a excepción de la del cascarón del ábside central, que es estrellada; los ábsides laterales son cuadrangulares, y el triforio presenta ventanales casi triangulares.

El interior consta de tres naves separadas por 10 columnas. Debajo del coro se abre la cueva en la que se cree que apareció la imagen de la Virgen, lugar en el que se ha mantenido desde entonces. 

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Monasterio_de_Santa_Mar%C3%ADa_la_Real_(N%C3%A1jera)

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El retablo mayor es de finales del siglo XVII, de estilo barroco, con grandes columnas salomónicas muy adornadas con racimos y hojas de vid. En la parte central está el camarín de la Virgen, con la imagen original, rodeada por los fundadores de la Orden Benedictina, en sus ramas masculina (San Benito) y femenina (Santa Escolástica) y la representación de los reyes fundadores. Es llamativa la representación de los elementos que se dice que estaban junto a la imagen de la Virgen cuando ésta fue encontrada: una jarra con azucenas (emblema del monasterio), una lámpara y una campana. Sobre estos elementos, un friso cuenta el hallazgo de la Virgen por el rey don García. Remata el retablo un Calvario. 







 
 


 



   










En la nave lateral izquierda hay una réplica del retablo mayor que existía antes de que se construyera el actual. Parte del original se conserva en el museo de Amberes, al que llegó después de ser vendido en el siglo XIX. Su autor fue Hans Memling

"La cueva

La cueva donde se halló la imagen, integrada en el templo, es una de las muchas que existen en la zona de Nájera y que han tenido diversos usos a través del tiempo. Según dice la tradición, en esta cueva se había realizado una pequeña capilla en la que se veneraba la imagen de la Virgen. En 1044 el rey, que estaba cazando con cetrería, siguiendo a su halcón encontró la pequeña capilla con la Virgen junto a un ramo de azucenas, una lámpara y una campana. Los triunfos que siguieron en las guerras de conquista contra los musulmanes fueron atribuidos por el rey a la imagen hallada. 

 

Hasta la construcción del retablo mayor, la imagen de la Virgen se mantuvo en este lugar. Luego fue sustituida por otra que se hallaba en la capilla del Alcázar Real, que es la que se puede ver actualmente desde 1845. Esta talla es de finales del siglo XIII. Fue restaurada en 1998. La cueva ha sido uno de los sitios elegidos por muchos nobles y religiosos para su entierro. Hasta las obras de restauración de finales del siglo XX, estas sepulturas estaban situadas en el suelo del recinto. 

La imagen de la Virgen

La imagen que dio origen al complejo religioso es una escultura medieval en madera tallada, y policromada solo por el frente. Muestra a la Virgen sentada, sosteniendo con la mano derecha una flor de lirio o azucena, y con la otra al Niño Jesús, quien está a su vez sentado sobre la rodilla izquierda de su madre; el Niño imparte la bendición con su mano derecha, mientras sostiene una bola con la contraria. 

 

La imagen fue restaurada en 1948 por el instituto Príncipe de Viana.

La Corona Imperial del Estado, que forma parte de las Joyas de la Corona británica, fue realizada en 1838 para la coronación de la reina Victoria. En el centro de la cruz de la parte frontal lleva un "rubí" (espinela), procedente de una virgen del monasterio de Santa María la Real de Nájera y que fue llevado a Inglaterra como botín del Príncipe Negro tras prestar ayuda a Pedro I el Cruel en sus guerras. 

Panteón Real

A los pies de la nave central, a ambos lados de la entrada a la cueva, se hallan los sepulcros de los reyes del reino de Nájera-Pamplona, precursor del reino de Navarra. Aquí están enterrados los reyes de las dinastías Jimena, o de los Abarca, que se mantuvo en el trono desde 918 hasta 1076, y la que prosiguió a García Ramírez que reinó desde 1135 hasta 1234. Esta dinastía proviene de la de los Abarcas.

El conjunto escultórico formado por las arcas funerarias es muy posterior a la época de los cuerpos que los ocupan. Son de estilo renacentista con cierto aire plateresco. La ornamentación es austera, sobre las urnas sepulcrales realizadas en piedra blanca se ubican las figuras yacentes de los diferentes personajes con sus atributos de rey y una cartela-epitafio. Hacia 1556 se procedió a la construcción de este panteón".

  


 
















Coro

En el coro destaca la sillería, de estilo gótico. Fue realizada entre los años 1493 y 1495, atribuyéndose la dirección de la obra a los hermanos Andrés y Nicolás Amutio, y fue financiada por el abad Pablo Martínez de Uruñuela (están representados en el respaldo de la segunda silla inferior izquierda).

Las tallas de los respaldos, así como de las misericordias, son todas diferentes y representan símbolos religiosos, escenas de la vida diaria y a personajes relevantes de aquel tiempo. Destaca la talla de la silla abacial, en la que se representa al rey García el de Nájera.


El conjunto de la sillería está coronado por dos grandes lienzos. En uno de ellos se aprecia una galería con seis parejas de reyes debidamente identificados. Finaliza el conjunto con una representación barroca de una congregación benedictina sobre un friso con columnillas que cierra un paisaje rococó. Acabó muy deteriorada en el periodo de abandono del conjunto monumental de finales del siglo XIX.

Panteón de los infantes

Al lado derecho de la nave central se halla el llamado Panteón de los infantes, aquí se recogen los restos de aquellos personajes reales que no llegaron a ser reyes. Entre todas las sepulturas destaca la de Blanca Garcés, conocida como Blanca de Navarra. El sepulcro de Blanca de Navarra, del que solo se conserva la tapa, es el único original del conjunto. Data del siglo XII y es una pieza de talla románica. Está adornado con bajorrelieves que representan escenas del Evangelio y de la vida de la difunta, que murió muy joven. "





 
  








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