"La nave
El templo presenta tres naves, una central y dos laterales, que se comunican por detrás del altar, en la cabecera de la planta, dan lugar a una girola. En la nave lateral añaden más tarde, entre el siglo XV y XVI dos capillas laterales (Capilla de Hermosilla, donde se encuentra la conocida "Tabla de los Milagros", y la Capilla de San Juan Bautista o de Santa Teresa); así como otra capilla (fechada el siglo XVII) que hará de baptisterio, el ubicarse en ella la pila bautismal.
Como la planta es de cruz latina existe crucero y en el altar mayor se dispone en el lateral izquierdo del crucero, al igual que el retablo obra de Damián Forment, mirando a la puerta sur de la concatedral y junto al crucero donde se instala el acceso a la cripta del Santo y el gallinero.
El espacio está además dividido en crujías y la girola. Las diversas naves y capillas se cubren con bóvedas de crucería.
La girola queda delimitada por seis pilastas que forman un total de siete arcos abiertos a la Capilla Mayor. Cinco de ellos son de arco apuntado, mientras que los situados en los extremos son de medio punto. Por encima de estos una galería o tribuna formada por arcos de medio punto y en lo más alto una serie de vanos apuntados permiten la iluminación interior de la Capilla Mayor.
De las seis pilastras antes citadas, destacan las cuatro centrales que tienen su frente plano, mientras que las de los extremos tienen una columna semiadosada. De las cuatro pilastras de frente plano destacan dos de ellas que están decoradas en sus frentes por unos frisos verticales con la representación del árbol de Jesé con figuras representativas de la Santísima Trinidad a quienes estaba dedicada la capilla mayor en el momento de su consagración. Las otras dos pilastras disponen de decoración de tipo vegetal-geométrico.
En la tercera pilastra comenzando por la izquierda vemos en el registro inferior al rey David tocando un instrumento musical, por encima de él a su padre Jesé del que sobresale un entramado arbóreo. Por encima de él unos ángeles.
En el frente de la quinta pilastra se sigue desarrollando este tema del árbol de Jesé, en el registro inferior vemos a San Juan y por encima de él, otras dos figuras no identificadas y aún por encima de estas una figura a la que le falta la cabeza pero que por su vestimenta femenina se cree representa a la Virgen. En lo más alto la imagen de la Santísima Trinidad, Dios Padre en posición sedente llevando en sus rodillas a Dios Hijo y por encima del Padre, El Espíritu Santo en forma de paloma.
La representación del árbol de Jesé se fecha en torno al año 1200.
Si por el frente se desarrolla la historia del árbol de Jesé, por los lados las pilastras se decoran con cinco pequeñas semicolumnas por lado y en la parte posterior por una sola columna semiadosada flanqueada por otras dos más pequeñas. Este juego de columnas sirve para recibir el apoyo de los nervios de los tramos de la bóveda de la girola.
El absidiolo central, uno de los escasos restos románicos que se conservan, se divide en tres paños separados por dos grandes contrafuertes. En cada paño dos ventanas alargadas de medio punto, menos en su lado sur que se ha perdido uno de los vanos por la adicción de una estancia más moderna. Los arcos apoyan en capiteles decorados con decoración vegetal, animalistico y figurada. Entre estas últimas encontramos la Huida a Egipto y el sueño de San José (mismo capitel), San Martín cortando su capa con un mendigo, la liberación de San Pedro de la cárcel, un capitel de roleos con pequeñas figurillas atrapadas entre los mismos y algunas otras composiciones que debido al alto grado de deterioro son dificíles de identificar."
Ver: https://www.jdiezarnal.com/catedraldesantodomingodelacalzada.html
El retablo
El escultor del renacimiento, Damián Forment, dejó en la catedral una de sus más grandiosas obras, la del retablo mayor, actualmente en el crucero norte de la Catedral. En la parte inferior, anomanada zócalo, se encuentran las únicas trazas de alabastro, pero gran parte de su obra lo realizó en alabastro (retablo del Pilar de Zaragoza, retablo del Monasterio de Poblet). De nueve metros de ancho y trece de alto, aunque murió en 1540, dejó prácticamente terminada la obra. La policromía es obra de Andrés de Melgar. Destaca la presencia de temas mitológicos: tritones, sátiros, nereidas y centauros.
En 1994, el retablo fue desmontado para proceder a su restauración. Con ello se descubrieron aspectos desconocidos de la girola medieval, como los relieves románicos que habían permanecido ocultos hasta entonces tras el retablo renacentista. Ante el descubrimiento se planteó el dilema entre documentar el hallazgo con dibujos, fotografías, vaciados, y volver a cubrirlo después, o bien instalar el retablo, ya restaurado, en otro emplazamiento. También era posible una solución imaginativa, dejando entre el retablo y la girola un pequeño espacio que permitiese, en grupos reducidos, visitar lo descubierto. Así está desde el siglo XV la cabecera de la catedral de Zaragoza, con un retablo gótico de alabastro y, separado de él, el antiguo ábside románico; otro paralelo a esta posibilidad se encuentra en el pueblo segoviano de Turégano, donde se descubrieron unas esculturas medievales de alta calidad en el ábside románico de la iglesia, tapadas por el retablo barroco: la restauración planteó dejar el retablo algo retranqueado respecto de su posición original, de modo que puedan contemplarse las estatuas románicas sin perder ni el retablo barroco ni la orientación litúrgica por él señalada. En Santo Domingo de la Calzada, finalmente, el restaurado retablo mayor fue colocado en el brazo norte del crucero. Para ello, hubo que destruir o trasladar varios elementos que estorbaban para ubicar en el crucero la obra renacentista, y elaborar de nuevo cuño una vidriera que corona el retablo en su nuevo emplazamiento. Uno de los elementos destruidos fue una balconada de piedra que recorría por dentro el extremo del crucero, la cual formaba parte del sistema de circulación por las zonas altas de la catedral desde época gótica.[7]
Tras la reforma del suelo de la Catedral en 2009 se instala junto al retablo una pantalla táctil interactiva que permite al visitante ver con detalle cualquier elemento del mismo gracias a una fotografía de gran definición. También se instala un sistema de proyección audiovisual sobre el propio retablo que muestra la historia de su construcción narrada por el propio Damián Forment.
El gallinero

Construido hacia 1460, es una obra gótica en piedra policromada que alberga una pareja peculiar: un gallo y una gallina blancos.
Se sitúa en el brazo derecho del transepto, en el lado de la Epístola (sur), enfrente de la tumba de Santo Domingo de la Calzada. Es el testimonio vivo y permanente de la ayuda que da el Santo a los peregrinos. Recuerda el célebre milagro que propagó el nombre de Santo Domingo de la Calzada por todos los caminos del peregrinaje mediante el famoso dicho: «Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada».
Existe un documento en el archivo de la catedral, fechado el 6 de octubre de 1350, que atestigua la existencia de las gallináceas. Es una bula del papa de Aviñón, Clemente VI en la que se establecen indulgencias para los fieles que ayudaran al culto de la catedral, que asistieran a los oficios divinos o que «mirasen al gallo y a la gallina que hay en la iglesia».
Las dos aves son reemplazadas mensualmente, tarea que llevan a cabo los voluntarios de la cofradía de Santo Domingo"
Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_del_Salvador_(Santo_Domingo_de_la_Calzada)
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