2 abr 2019

28/03/2019 Salvem l´Alzina i les casetes del carrer Encarnació (actualizado 2026)

"Un motín vecinal detiene el derribo de dos casas icónicas de Encarnació

El ayuntamiento convoca a la propiedad a una reunión el lunes y el exalcalde Trias exige a Colau que compre las fincas

Carles Cols

Incendio de consecuencias imprevisibles en Gràcia. Los vecinos de la calle de la Encarnació y alrededores, o sea, toda Gràcia, se enteraron el jueves, casi por accidente, de que dos preciosas casitas situadas en los número 15 y 17 iban a ser demolidas el viernes a primera hora de la mañana. Son fincas unifamiliares de esas que no pasan inadvertidas, retiradas un par de metros de la acera y protegidas por un muro bajo con verja. Si en la repisa de la ventana humeara un pastel de manzana recién salido del horno, la finca sería perfectamente trasplantable a cualquier pueblecito inglés, pero es que así era parte de Gràcia tampoco hace tanto. Los dueños de las dos fincas tienen previsto echarlas abajo y levantar en su lugar una promoción inmobiliaria de 28 pisos. A medio año de las elecciones municipales, esto es un incendio con fuertes ráfagas de viento. El equipo de Ada Colau balbuceó a media mañana que, desafortunadamente, la ley blinda los derechos económicos de los dueños de las fincas y, como mucho, ganó 72 horas de tregua a la espera de una reunión que se celebrará el lunes para minimizar los daños. Lo contó el concejal del distrito, Eloi Badia, en una comparecencia con cara de funeral. Minutos después, el exalcalde Xavier Trias propuso un remedio radical, que el ayuntamiento compre los inmuebles y los destine a equipamientos, que buena falta hacen por ahí.


Los operarios fueron puntuales y comenzaron a vaciar las fincas. Lo primero, la madera. Los vecinos madrugaron. Entraron a través de la puerta lateral y muchos descubrieron lo que jamás habían visto. Ya sabían que las casas eran entrañables, ahora se sorprendieron a la vista del magnífico jardín posterior, del que como mucho conocían, porque sobrepasa y mucho la altura del muro, esa encina de más de 200 años edad que el proyecto inmobiliario pretende eliminar. Como corresponde en casos así, una vecina se subió al árbol para impedir la tala y se organizaron turnos para relevarla.


Por un lado están las fincas y, por otro, la encina. Ni las primeras están en el catálogo de edificios a preservar (la última revisión es de 1987 y entonces no se las incluyó) ni el árbol forma parte tampoco del patrimonio vegetal de la ciudad, lo cual tampoco sería de excesiva ayuda, porque llegado el caso prevalecen los intereses económicos.
Este fin de semana, lo dicho, estará vigente un breve armisticio. Los vecinos (en esto en Gràcia tienen la mano rota) ya han organizado para este sábado un almuerzo de fiambrera en el jardín y preparan otra actividad para el domingo. Su presencia allí es una oportunidad para que los curiosos se acerquen y vean de primera mano qué está amenazado antes de que tal vez deje de existir. Aquello, quedan avisados, es un hervidero de opiniones. El precio de la vivienda es una de las mayores preocupaciones del barrio. “Se elitiza”, lamentan y con razón. Lo que ocurre es que este, el de Encarnació, no es, en rigor, un caso de gentrificación, como también se dice. Al parecer, las fincas no han cambiado de manos. Los dueños, se supone que graciencs, han constituido una sociedad limitada para impulsar su proyecto inmobiliario. Como siempre ocurre en estos casos le han buscado un nombre con empaque a la empresa, Encarnació Invest S.L.. Los fondos de inversión extranjeros y las iniciativas locales son indistinguibles con esa tozudez de bautizarlas todas más o menos igual.

Comisión de Urbanismo
La cuestión es que hace un año se entró en el registro municipal una petición para demoler las dos casitas. Poco después, se presentó un proyecto constructivo que, en forma de letra L, seguía el perfil de las calles y arrasaba así con la encina. Según Badia, ante estos trámites el equipo de gobierno no podía arbitrariamente poner trabas por muy poco que le gustaran. A lo que aspira Badia el lunes es a “persuadir” a los propietarios que se avengan a negociar. Trias discrepa. En opinión del exalcalde, el equipo de Colau podía como mínimo no haberse dormido y plantear ya de entrada la compra de las fincas cuando hace un año se supo a través del distrito que lo que se pretendía era demolerlas. No lejos de allí, en los número 62 y 64 de esa misma calle, él ya hizo algo similar, en respuesta a una movilización vecinal. Aquello es hoy el llamado Jardí del Silenci. “El gobierno municipal tiene la obligación de estar atento a las oportunidades que surjan para poder generar equipamientos y zonas verdes en los barrios, y más aún si eso se puede hacer manteniendo el patrimonio sentimental de los barrios y preservando su fisonomía”, dice Trias. El caso de los números 13, 15 y 17 de la calle de la Encarnació es, en este sentido, de libro. La propuesta de que con carácter de urgencia ha entrado el grupo municipal Demòcrata en la comisión de Urbanismo propone la compra para que se acondicione allí una guardería municipal y un casal de gent gran, equipamientos escasísimos en aquella zona. El precio, llegado el momento, si es que llega, será el elemento que decantará el futuro de este caso.
A la mayoría de los vecinos que han salido en defensa de las fincas de Encarnació les sorprende que estas no formen parte del patrimonio a preservar de Gràcia. La inclusión en ese santoral de edificios a preservar es una suerte de lotería. Lo está, por ejemplo, la finca situada justo enfrente, en la esquina con la calle de Montmany, una casa unifamiliar de 1867, pero en Gràcia la mayor parte de las fincas con algún grado de protección se concentran en las aceras de la calle Gran de Gràcia. La última revisión de ese catálogo data de 1987, cuando la sensibilidad por el pasado era menor y, sobre todo, cuando no se intuía en el horizonte que el barrio terminaría siendo una pieza tan apetecible para el sector inmobiliario. Cinco alcaldes ha tenido desde entonces la ciudad y en pocas ocasiones se han revisado los catálogos patrimoniales, entre otras razones porque un proceso de este tipo desata de inmediato la respuesta por la vía judicial de los propietarios, que temen que el el valor en el mercado de sus fincas se vea limitado ante la imposibilidad de hacer obras en ellas.
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Ver: https://www.elperiodico.com/es/barcelona/20181109/casas-centenarias-gracia-encarnacio-7137369

Carrer Encarnació 15 y 18
Fotos Jordi Noguera

Podeis firmar por
Salvar de la especulación una encina de 200 años y dos casitas del S. XIX en change.org, aquí:
https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-barcelona-salvemos-de-la-especulaci%C3%B3n-una-encina-de-m%C3%A1s-de-200-a%C3%B1os-y-dos-casas-del-s-xix?signed=true


 (Foto Google.maps)








































"Gràcia resuelve al fin el plan de las casitas de Encarnació, con una plaza más grande y 15 pisos

 El Ayuntamiento prevé iniciar las obras antes de que termine el mandato y las viviendas a precio asequible proyectadas incrementarán un 26% la oferta pública del barrio

Las casitas de Encarnació serán la primera fachada del edificio con 13 pisos a precio asequible

Las casitas de Encarnació serán la primera fachada del edificio con 13 pisos a precio asequible LV 

Carlos Márquez Daniel

Iban a ser 15 pisos pero finalmente serán 13 las nuevas viviendas que se ganarán en la finca de las casitas de Encarnació, el rincón de Gràcia en el que desde hace años se libra un acalorado debate que incluye un árbol bicentenario, un par de fachadas muy queridas por los vecinos y un jardín destinado a ser una plaza. El ayuntamiento acaba de aprobar inicialmente (falta el plácet definitivo) el plan especial integral de mejora urbana para los números 13, 15 y 17 de esta vía del corazón de la Vila de Gràcia que resuelve la futura configuración de este solar que el Ayuntamiento expropió en el 2020 por 7,4 millones de euros. 

Las quejas vecinales que empezaron a finales del 2018 -con ocupación del jardín incluida- impidieron que la propiedad de entonces sacara adelante un plan para construir 28 pisos que requería el derribo de los dos inmuebles de los que hoy queda poco más que el esqueleto. Se mantendrá la fachada, y detrás se levantará otra finca con 13 pisos (incrementarán en un 26% la oferta pública del vecindario) que en la planta baja albergará un casal para los mayores del barrio. La plaza ganará 100 m2 respecto al proyecto presentado hace un año y llegará hasta los cerca de 1.500 m2, la mitad del espacio que ocupa la de la Vila de Gràcia. 

Recreación de la futura urbanización de las casitas de Encarnació
Recreación de la futura urbanización de las casitas de EncarnacióAyuntamiento de Barcelona

La teniente de alcalde de Urbanismo y concejal de Gràcia, Laia Bonet, ha explicado este jueves que la enorme encina del lateral del jardín se mantendrá, ya que, al margen del valor natural, es uno de los elementos más reivindicados y queridos en el barrio. Ha detallado, también, que el proyecto se aprobará definitivamente “en los próximos meses para después poder licitar las obras y empezar los trabajos antes de que termine el mandato”, en mayo del 2027. "

Ver: https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20260205/11458691/gracia-resuelve-plan-casitas-encarnacio-plaza-mas-grande-15-pisos-publicos.html 

27/03/2019 Badalona. Tesoros de Baetulo II: Cabeza de Baco de Badalona

"Un nuevo símbolo para Badalona: un busto del dios Baco
La impresionante pieza ha sido descubierta recientemente durante unas excavaciones arqueológicas previas a la construcción de un vial lateral en la C-31 
Alec Forssmann
Badalona, la ciudad que evolucionó de la antigua Baetulo romana, tiene un nuevo símbolo: un espléndido busto de Baco, quien fue adorado como el dios del vino y de los festines, de la embriaguez y del éxtasis. La impresionante pieza, descubierta recientemente durante unas excavaciones arqueológicas previas a la construcción de un vial lateral en la C-31, está hecha de mármol giallo antico, una variedad procedente de Túnez, y formaba parte de una herma, un pilar cuadrado o rectangular sobre el cual se colocaba un busto. El dios del vino y de la viña, el cultivo predominante en la antigua Baetulo, aparece aquí con una barba densa y elegante, con una estética claramente orientalizante, por lo que podría ser una copia de una pieza de época helenística, unas obras que durante la época altoimperial gozaron de mucha popularidad, según explica el Museu de Badalona. El busto de Baco ha sido excavado en un antiguo larario, un pequeño altar sagrado de una de las domus halladas en Baetulo, donde se realizaban ofrendas y oraciones a los dioses."

Ver: https://www.nationalgeographic.com.es/historia/actualidad/nuevo-simbolo-para-badalona-usto-del-dios-baco_11321

 "El Museo de Badalona es una institución creada en al año 1955 por el Ayuntamiento de la ciudad y está administrada por un Consejo Rector.

La misión del Museo consiste en recoger, conservar, investigar y difundir los objetos relacionados con el municipio que sean representativos de distintos períodos y aspectos de su historia y de su arte. También lleva a cabo las excavaciones arqueológicas en la ciudad y su territorio, y conserva los fondos procedentes de dicho ámbito, la mayoría de época romana, pertenecientes a la antigua ciudad de Baetulo (actual Badalona), declarada Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) por la Generalitat de Catalunya en el año 1995. Por otro lado, el Museo gestiona también el fondo de arte de la ciudad y el Archivo Histórico de la Ciudad de Badalona (AHBDN).
Actualmente, en el subsuelo del Museo, se pueden visitar los restos de las Termas y del Decumanus maximus, uno de los conjuntos arqueológicos de época romana más importantes de Cataluña. También se puede ver la exposición permanente, que muestra sobre todo piezas de la Baetulo romana, entre las que destacan la Venus de Badalona, los quicios de la puerta de la muralla de la ciudad o la tabula hospitalis."

Ver: http://www.museudebadalona.cat/es/el-museo
Plaça de l'Assemblea de Catalunya, 1





02/09/2018 Tesoros del MNAC CXCI: Retablo de la iglesia de Sant Vicenç de Sarrià. Paneles del Maestro de Castelsardo

"Forma parte del retablo de la iglesia de Sant Vicenç de Sarrià. El MNAC conserva nueve compartimentos de este conjunto. Cinco compartimentos fueron pintados por Jaume Huguet, tres por el Maestro de Castelsardo y otro por un pintor anónimo. Procede de la iglesia de Sant Vicenç de Sarrià, Barcelona.

Temple, relieves de estuco y dorado con pan de oro sobre tabla

1 abr 2019

27/03/2019 Badalona. Casa Avinguda del Marquès de Mont-Roig 1

Sin información sobre la autoría de este edificio en Avinguda del Marquès de Mont-Roig 1, de estética noucentista, coronamiento ondulante, adornos cerámicos en las aperturas y una espectacular ventana semicircular en la planta baja.

Avinguda del Marquès de Mont-Roig 1













02/09/2018 Tesoros del MNAC CXC: Retablo de San Miguel: Miracle del Mont Saint-Michel

"Representa el milagro atribuido al arcángel San Miguel donde ayuda a una mujer que iba de peregrinación hacia el Mont Saint-Michel cuando se pone de parto en medio de una subida repentina de la marea. El santo hace que el espacio donde se encontraba se mantenga seco y seguro hasta que vuelva a bajar la marea. Este milagro ha sido también atribuido a la intercesión de la Virgen María, un hecho que se recogió en la cantiga Acorrer-nos pode e de mal guardar,​ la número 96 de las Cantigas de Santa María de Alfonso el Sabio"

"El Retablo de San Miguel es una obra de estilo gótico catalán al temple de huevo por Jaume Huguet entre los años 1455 y 1460. Se conservan seis tablas de los nueve que tenía como encargado por el Gremio de Tenderos revendedores de Barcelona en 1455 para su capilla de la iglesia de Santa María del siglo XV, la capilla de San Miguel se encuentra actualmente en la capilla de la Inmaculada. Posteriormente, la defensa del santo fue trasladada a la capilla actual de San Miguel donde se instaló un retablo barroco. En 1923, la Junta de Museos de Cataluña comenzó una negociación con el gremio, que en 1940 el ingreso de seis compartimientos. Donde actualmente se exponen.

Historia

La datación fue propuesta a partir de los documentos de concesión de la capilla de San Miguel de Santa María del Pino al Gremio de Tenderos Revendedores en enero de 1455 y la consagración de este 3 de mayo de 1456, fechas coincidentes con la atribución por motivos estilísticos. Ahora bien, existen algunas diferencias en el estilo entre algunas tablas, lo que hemos hecho sospechar que el día de la consagración sólo las tablas centrales del retablo están terminadas, y que el resto han sido pintadas posteriormente, entre 1456 y 1460, un retraso probablemente para la coincidencia con la guerra civil catalana.

Dos siglos más tarde se instaló en el centro de la nave que limita el espacio y dificultará las actividades del gremio. Como resultado de ello, el 10 de abril de 1630, se trasladó a la capilla vecina de San Cosme y San Damián. Un siglo más tarde, en 1798, el gremio optó por encargar un nuevo retablo barroco a Salvador Gurri, además de la imagen del arco del ángel, incorporó los santos protectores de la nueva capilla. El retablo de Huguet fue desmontado y conservado en las instalaciones del gremio.

Fue expuesto en el Salón de Arte Antiguo celebrado en Barcelona en 1936, cedido por el gremio de Revendedores.

El inicio de la Guerra Civil Española y para proteger las obras de los servicios de los que se conocieron los edificios religiosos, el Presidente de la Generalidad de Cataluña dictó el 22 de julio de 1936 un decreto de defensa del patrimonio amenazado. Grupos de voluntarios se organizan para salvar las obras en peligro. Las seis tablas del retablo de los Revendedores fueron trasladadas el mismo día 22 en el Museo de Arte de Cataluña por Apel·les Fenosa, Francisco Camps Ribera, Santiago Soto Fernández y Ramón Llisas Fernández. Dos días más tarde, Lluís Companys ordenó decomisar «todos los materiales y objetos de interés pedagógico, científico, artístico, histórico, arqueológico, bibliográfico y documental, que los servicios y los lugares de las instituciones públicas del territorio de Cataluña los datos por los actuales acontecimientos ». Posteriormente fueron trasladados a Olot, cuando las instalaciones del museo fueron vacías huyendo de los bombardeos de Barcelona.

Aunque la Junta de Museos de Barcelona reclamó a principios del siglo XX su cesión, que no se dio hasta 1940, en la Asociación de Socorro Mutuo, el nombre de que había sido el Gremio de Revendedores, cedió las tablas al Museo Nacional de Arte de Cataluña

 El autor
Jaume Huguet (Valls 1412 - Barcelona 1492) fue un pintor gótico catalán con un estilo que evolucionó del gótico internacional hacia las innovaciones incorporadas desde la pintura flamenca. Su formación se realizó entre Valencia, Tarragona y Barcelona, ​​si bien no se ha descargado que no se haya visitado Cerdeña o Nápoles, que formaron parte de la Corona de Aragón. Desarrolló su máxima actividad en Barcelona a partir de 1448, donde se creó un taller que monopolizó la realización de retablos en Cataluña durante la segunda mitad del siglo XV, una vez muertos Bernat Martorell y Lluís Dalmau. Su taller se incorporó a sus discípulos y también a los miembros de la familia. Una parte importante de su obra se ha perdido en las revueltas que han destruido las iglesias que las han contenido y la mayoría de las obras conservadas son paneles de retablos que han sido desmontados.

Estilo
En este periodo aparecieron en Valencia las tendencias modernas de la época que vienen a producir una evolución de los artistas educados en el gótico internacional. Llegó la influencia del realismo de los primeros flamencos, especialmente de la escuela pictórica de Jan van Eyck, autor de moda en la Corona de Aragón gracias a la mano de Luis Dalmau. Se puede suponer que Jaume Huguet asimiló estas nuevas formas llegadas de Flandes a Valencia antes de que Luis Dalmau marchara a Barcelona en 1445, año de la llegada de Jaume Huguet.


En los primeros años de su carrera, donde se encuadra esta obra, el autor manifiesta un aire figurativo propio del estilo italiano. En algunas obras sorprende la proximidad al quattrocento, como el Retablo de la Epifanía del MEV.

En esta obra, la técnica empleada se caracteriza por la aplicación de pinceladas largas y un dibujo de gran precisión. De esta manera se logra dar una corporeidad notable a las figuras, unas figuras de mucha elegancia. Esta corporeidad no alcanza, sin embargo, la sensación escultórica que Robert Campin o Jan van Eyck dan a sus figuras, pero se aproxima. El distanciamiento en el tratamiento también se puede apreciar en la ropa. Huguet manifiesta una preocupación por la representación tridimensional sobre las dos dimensiones aplicando rudimentarios instrumentos de perspectiva con la convergencia de los suelos de las baldosas, así como un manifiesto interés para separar los diferentes planos entre los personajes mediante su tamaño.

Los rostros son muy expresivos, como los personajes que asisten en la Aparición de San Miguel en el castillo de Sant'Angelo, muy bien trabajados y con una clara voluntad de individualizarlos. De hecho, en la obra de Huguet uno de los rasgos más característicos es la incorporación de un amplio abanico de personajes individualizados, un rasgo de ascendencia flamenca. Huguet despliega una clara tendencia a dotar a las escenas de elementos reales, y tiene un cuidado especial en los ambientes en que se ve las figuras, con escenas en el aire libre y paisaje de fondo que la aproximación a la pintura flamenca. Destaca la voluntad del artista por crear la ilusión de espacio, si bien el vínculo entre el primer término y los fondos no siempre está bien trabajado. Por ejemplo, en la tabla de la Aparición de San Miguel en el castillo de Sant'Angelo, aunque la procesión podría ser un recurso espacial para la perspectiva y la profundidad, no se ha sabido resolver, y en vez de verse un distanciamiento y disminución progresiva , sus integrantes parecen amontonados en el primer término. Ahora bien, encabezando la procesión muestra un personaje de la espalda, un recurso giottesco para crear profundidad, que también utilizaría Robert Campin con el personaje de Zelemi, la comadrona de la Natividad de Dijon, o La boda de la Virgen del Museo del Prado.
 


Tema
El retablo está dedicado a la divinidad del arcángel San Miguel, uno de los miles Christi -guerreros de Cristo-, junto con San Jorge con el que comparte atributos similares, tan solo diferenciados por las alas de ángel del primero.
A pesar de las pocas referencias suyas que aparecen en la Biblia, ha contado históricamente con una gran devoción quizás por su rol de ángel protector del pueblo de Israel, tal como se narra en el libro de Daniel. Se le representa dirigiendo los ejércitos celestiales contra Satanás y los ángeles rebeldes, expulsándolos del cielo. San Miguel es también el psicopompo que se encarga de pesar las buenas y malas acciones en el Juicio Final, una función derivada de las divinidades paganas del Anubis egipcio y el Hermes griego. La devoción pasó de oriente hacia la zona de influencia bizantina del sur de Italia. No obstante, esta imagen, muy frecuente en el arte gótico, no aparece en este retablo.
La gran extensión de su devoción se difundió en la segunda mitad del siglo XIII mediante la Leyenda áurea de Jacopo della Voragine, donde se narran varias leyendas del santo. Dentro del contexto desolador que se vivía en Europa por un cúmulo de desgracias y calamidades, esta obra consiguió atravesar el continente ávido de santos protectores contra la muerte, como San Miguel, San Mauricio o san Adrián. De esta publicación se derivan algunos de los episodios más conocidos como la Aparición de San Miguel en el castillo de Sant'Angelo o El Milagro del Monte Gargano, probablemente el tema de una de las tablas perdidas de este retablo. Como miles Christi, su enfrentamiento con las fuerzas del mal adopta una triple fórmula iconográfica. La más popular es su Lucha contra el dragón, a veces en combinación con la psicostasis. La Batalla del cielo es el segundo escenario que termina en la caída de los ángeles rebeldes citado en el Apocalipsis. Por último, el combate con el anticristo, un episodio que representa un precedente del Juicio Final. Dos de estas representaciones, la Lucha contra el dragón en la tabla central, y el Combate con el anticristo figuran en este retablo.

Descripción de las tablas
El retablo se estructuraba en tres calles. El central, probablemente fue el primero que se realizó,5​ contiene tres tablas: la principal está en el piso inferior, es una de las más grandes y está dedicada al arcángel San Miguel, titular del retablo; en el centro de la calle, la segunda mesa está dedicada a la Virgen María entronizada que está representada rodeada de santas con una estética de Jan van Eyck y, en la tabla superior, se representa un calvario, clásico en los retablos de la época.
Las tablas que se conservan de las calles laterales corresponden a acontecimientos protagonizados por San Miguel. La tabla superior de la calle derecha muestra la victoria del santo sobre el anticristo, un hecho que es uno de los iconos distintivas de este arcángel; en el piso inferior de la misma calle está el Milagro del Mont Saint-Michel y, en la única tabla que ha sobrevivido de la calle izquierda, hay otro milagro del santo, la Aparición de San Miguel en el castillo de Sant'Angelo.
Si se hace un análisis conjunto, se puede llegar a la conclusión de que existe una uniformización de los temas escogidos, y que por tanto, las tablas desaparecidas del retablo podrían haber sido temas como el milagro del Monte Gargano, la Caída de los ángeles rebeldes o la misa por las almas de los difuntos. Por otra parte, el gran número de obras pictóricas con la imagen y la leyenda de San Miguel es una prueba irrevocable de la extensión del culto en toda Cataluña a finales de la Edad Media.".

Ver: https://es.wikipedia.org/wiki/Retablo_de_San_Miguel_(Jaume_Huguet)




24/10/2018 Arte urbano en el Barrio Gótico

Arte urbano en el Barrio Gótico