26 ene 2017

20/01/2017 Casa Rialp y los murales de Joaquín Torres García

"Casa residencial de 1908 obra del arquitecto, nacido en Reus y colaborador de Gaudí Joan Rubió i Bellvér, con un interesante trabajo de ladrillo visto y muros de mampostería. El ladrillo forma los encuadres de las ventanas, las columnas salomónicas y el alero del balcón angular, la torre mirador. Sin embargo destacaremos la marquesina de cerámica vidriada de la entrada al conjunto por la carrer dels Dominics. En el interior se encontraban las pinturas de Joaquín Torres García, pintor uruguayo".

Ver: http://modernistespuntcom.blogspot.com.es/2013/09/casa-rialp.html  
Carrer Dominics, 14









"Joaquín Torres García fue un destacado pintor, profesor, escritor, escultor y teórico del arte uruguayo. Creador del Universalismo constructivo y del Taller Torres García, uno de los principales movimientos artísticos de su país. Su obra, como la de tantos otros grandes autores, no fue ajena al vino. Prueba de ello es Viña, mural de la casa del Barón de Rialp, fechado entre 1905 y 1906.
En sus pinturas tempranas se encuentran referencias al mundo antiguo greco-romano, así como a maestros del arte español y renacentistas italianos, las mismas se caracterizan por un ajustado dibujo de gran sobriedad cromática y una particular geometría de corte modernista. El rechazo de la perspectiva y el uso de la bidimensionalidad, que evocan las formas del arte primitivo y egipcio, facilitan la comprensión de su mensaje plástico. “Toda América debe levantarse para crear un arte poderoso y virgen”, llegó a decir. “Buscaba un arte nuevo, americano, de vanguardia, con orden, donde la geometría surge de la estructura interior del cuadro”, considera el crítico Enrique Gómez.
Las figuras representadas, sometidas a un proceso de geometrización, apelan progresivamente a una iconografía y a un imaginario indoamericanos (piezas de alfarería, anclas, soles incas, pirámides). “A principios de siglo Torres-García era ya un pintor y muralista de reconocido talento”, como subraya Eugeni d’Ors en un artículo publicado en 1905 en El Poble Catalá. A juicio de Marc Domènech, Torres es un “vidrio translúcido” que deja pasar las luces y sombras de la vanguardia, pero no la claridad de sus figuras. Llegó a crear grandes obras pero ninguna ha sobrevivido en su emplazamiento original, incluso algunas fueron destruidas ya en la misma época.
“El floreciente ambiente artístico que se vivía en Barcelona y su original modernismo indujeron a Torres-García a colaborar con Antonio Gaudí en la ejecución de una serie de vidrieras para la catedral de Palma de Mallorca y la Sagrada Familia”, estima Dominique Lora. Mientras Gaudí era de una fantasía desbordante, Torres García buscaba el equilibrio. El lazo de unión entre ellos fue, muy posiblemente, la necesidad de romper con todo lo establecido en ese terreno hasta el momento, y la misma pasión por la creación artística.
Los frisos de la Casa Rialp, en el barrio de la Bonanova en Barcelona, se pusieron en venta hace unos años y fueron adquiridos por el Museo Reina Sofía. Entre ellos, Viña, donde apreciamos una obra primeriza, pero ya muy personal, la primera muestra de pintura noucentista claramente definida y contiene toda la iconografía mediterranista. Anticipa una carrera que puede ser tildada de enigmática y ecléctica.
Torres García consideraba que el arte debe estar al servicio de la razón, de la armonía del orden cósmico. Lo plantea en su obra a través de símbolos y signos universales dentro de una estructura construida sobre la proporción áurea o regla de oro. La plástica y la literatura siempre estuvieron juntas en él, como formas de expresión. El investigador y crítico uruguayo Juan Flo llegó a opinar que la manera de ser americano de Torres García resulta de su pasaje esencial por todos los lugares donde creó, Barcelona, Nueva York, París, y sobre todo de su insatisfacción con el arte contemporáneo. De vuelta a su Uruguay natal, se dedicó a dar clases y no dejó de profundizar en la expresión humana, su máxima en la vida: mantenerse cercano al hombre.
Un artículo de Alberto Muñoz Moral

Ver: http://licoresreyes.es/vina-1905-1906-de-joaquin-torres-garcia/



 

Gracias por su aportación a:  Rosendo Muñiz Soler

"CARRER DELS DOMINICS
Esta calle se empezó a urbanizar en el año 1893. Era en unos terrenos de la villa de Sarriá colindando con la villa de Sant Gervasi de Cassoles, donde se abrieron unas cuantas calles para construir unas casas que reclamaban muchos indianos catalanes que venían de las Américas cargados con auténticas fortunas. Y a esta calle se le puso pronto el nombre de carrer dels Dominics, porque en ella existía desde el año 1630 una finca que se conocía como Torre Gomis, que era propiedad de la comunidad religiosa fundada por mosén Domingo de Guzmán, que era la orden de los dominicos. Por eso esta calle del barrio barcelonés de Sarriá se ha conocido con el nombre de carrer dels Dominics desde el año 1893 que se abrió la calle, y es el nombre que sigue manteniendo en la actualidad.
CARRER DELS DOMINICS
Aquest carrer es va començar a urbanitzar l'any 1893. Era en uns terrenys de la vila de Sarrià confrontant amb la vila de Sant Gervasi de Cassoles, on es van obrir uns quants carrers per construir unes cases que reclamaven molts indians catalans, que venien de les Amèriques carregats amb autèntiques fortunes. I a aquest carrer se li va posar aviat el nom de carrer dels Dominics, perquè hi existia des de l'any 1630 una finca que es coneixia com la Torre Gomis, que era propietat de la comunitat religiosa fundada per mossèn Domingo de Guzmán, l'ordre dels dominics. Per això aquest carrer del barri barceloní de Sarrià s'ha conegut amb el nom de carrer dels Dominics des de l'any 1893 que es va obrir, i és el nom que continua mantenint actualment."

 

 

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