27 sept 2019

27/09/2019 Pabellones de la Finca Güell VI: Casa del guarda. Interior listo para iniciar su rehabilitación

"Renace una de las obras icónicas de Gaudí
Se prevé que la esperada rehabilitación integral de los Pabellones de la Finca Güell empiece los próximos meses

Otra obra icónica modernista del arquitecto Antoni Gaudí recobrará en breve su esplendor. Después de que acabara hace poco la profunda restauración de la Casa Vicens en el barrio de Gràcia ahora es el momento de los Pabellones de la Finca Güell, en la avenida de Pedralbes.
A principios de otoño de este año está previsto que arranque la primera fase de la esperada rehabilitación integral de este conjunto, declarado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional y propiedad de la Universitat de Barcelona (UB). Recientemente se ha publicado el anuncio de licitación del proyecto para ejecutar los trabajos de la primera fase del Plan Director para la rehabilitación de los Pabellones de la Finca Güell, aprobados en el 2016. 
El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Institut Municipal del Paisatge Urbà i la Qualitat de Vida, tiene el encargo de llevar a cabo las actuaciones mediante el convenio suscrito con la UB en el 2014. El conjunto está formado por dos edificios construidos por Gaudí, el de las caballerizas y picador, y el de la casa del portero, además de la emblemática puerta del Dragón, elementos que “tienen la máxima protección patrimonial”, recuerdan fuentes municipales.
“Es una muy buena noticia. Por fin llega el momento de una esperada rehabilitación integral, de aquellas que sea hace cada 100 años”, destaca Josep Vilalta, delegado del rector de la UB para las relaciones locales. “Esperamos que una vez que se pongan en marcha las obras ya no paren”, añade.
La rehabilitación se realizará en diferentes etapas. “Al tratarse de un conjunto complejo, el plan ha previsto una intervención por fases y avanzar consolidando resultados en la progresiva recuperación del conjunto”, informan fuentes municipales.
Durante esta primera fase, tal como informa el Ayuntamiento, se creará una nueva puerta de acceso con el objetivo de liberar la entrada de turistas de la icónica puerta del Dragón para “preservar” este conjunto “del uso intensivo por parte de los visitantes”, ya que actualmente se accede a través de una puerta adyacente más pequeña. 
El nuevo punto de acceso estará en la esquina de la avenida de Pedralbes con George Collins, una zona de muro no original de Gaudí, y “se diseñara de manera que no rompa la continuidad visual de la valla existente”, recoge el proyecto. Aquí también se instalará una caseta que permita el control de visitas y sustituirá a la actual taquilla situada al lado de la casa del portero, detrás de la puerta del Dragón.
Además de “mejorar el control, servicio y asistencia a los visitantes” al recinto, el nuevo emplazamiento también permitirá “mejorar las condiciones de accesibilidad disponiendo de un lavabo totalmente adaptado”, destacan fuentes municipales.
Con estas actuaciones también se prevé incluir un pequeño espacio expositivo para la difusión y promoción de la oferta cultural relacionada con la Ruta del Modernismo, Gaudí y el conjunto de los Pabellones de Güell. 
Por otro lado, la restauración permitirá a los viandantes mejorar la visión del interior desde la calle. El proyecto contempla la rehabilitación de las vallas perimetrales de la avenida de Pedralbes, que no forman parte de la obra de Gaudí, restaurando el zócalo de mampostería existente y añadiendo una valla metálica transparente que permita la visión del recinto desde el espacio público. Para llevarlo a cabo “se sustituirán las rejas actuales, reubicadas de otras fincas en los años 60”, explican fuentes municipales.
El coste previsto de la primera fase de la rehabilitación promovida asciende a 102.311, 56 euros (IVA incluido), una cantidad que en parte será sufragada con los ingresos de las entradas de los visitantes a los pabellones. Durante las obras de la primera fase, que durarán unos tres meses, el Ayuntamiento asegura que las visitas “son compatibles” por lo que se mantendrán. 
El plan prevé ejecutar el resto de actuaciones por fases dentro del período de diez años fijados desde la firma del convenio en el 2014. Entre las áreas de actuación destacan la restauración de los pabellones de las caballerizas y del portero y la puerta del Dragón.
Otra actuación contemplada es la rehabilitación del parque en la que prevalecerá la recuperación del jardín histórico. En el exterior hay un lavadero de obra de fábrica, con elementos de piedra de Montjuïc, que también se rehabilitará. 
“La clave y la dificultad de la rehabilitación es que se tiene que realizar como la habría hecho el propio Gaudí, es decir, sin tocar absolutamente nada y usando los mismos materiales que el arquitecto habría utilizado. Por ejemplo, materiales nuevos como fibra de vidrio no se pueden usar porque sino Patrimonio no habría otorgado las licencias”, destaca el delegado del rector de la UB para las relaciones locales.
Vilalta recuerda que a lo largo de estos años se habían realizado rehabilitaciones puntuales. Incluso los Pabellones habían sido seleccionados hace años para formar parte del programa Watch 2014 del Fondo Mundial de Monumentos (WMF) como “patrimonio arquitectónico y cultural mundial en riesgo”. La esperada rehabilitación ha tardado en llegar al tratarse de “un monumento declarado de interés artístico y la otorgación de licencias siempre es más complicada”, apunta Vilalta. 
Una vez terminada la restauración integral también se prevé, tal como explica Vilalta, que se pueda acceder al interior de la casa del guarda, hoy en día solo visitable desde el exterior. “Nosotros somos los primeros interesados en que finalicen las obras lo antes posible. Por un lado, porque los visitantes podrán visitar mejor el recinto y todos los apartados y, por otro lado, ya no habrá problemas de estructura, como actualmente sucede en cubiertas”, señala el delegado del rector de la UB para las relaciones locales.
Paralelamente a las visitas de pago la UB seguirá utilizando este espacio para actividades académicas o de representación. De hecho, está prevista para el mes de abril una visita de todos los decanos de las facultades de derecho de Europa en el marco de un congreso. Tras la rehabilitación y con los espacios mejor acondicionados la Universitat de Barcelona prevé potenciar los usos académicos y científicos con congresos y encuentros, y otros actos, como ruedas de prensa.
Cuando se aproxime la fecha de finalización del convenio entre la UB y el Ayuntamiento, en el 2024, la universidad se muestra predispuesta a hablar con el Consistorio barcelonés para mirar “el uso más adecuado de esta magnífica obra de Gaudí que la tenemos que poder compartir con la sociedad de alguna manera, seguramente a través del Ayuntamiento, por lo que más adelante será el momento de decidir su nueva etapa”, avanza Vilalta.
El 18 de septiembre de 2014 se firmó un convenio durante diez años entre la UB y el Ayuntamiento de Barcelona otorgando la cesión de uso del recinto al Institut Municipal del Paisatge Urbà. Uno de los puntos de este convenio ya contempla las actuaciones de restauración integral para recuperación de la obra de Gaudí y la adecuación del entorno. En su día, el coste total de la restauración se preveía de 900.000 euros y también se recogía que la UB recibiría una compensación económica anual por la cesión del recinto de 100.000 euros. 
Los Pabellones de la Finca Güell, construidos entre 1884 y 1887, supuso el primer trabajo de envergadura que Gaudí hizo para su gran mecenas, Eusebi Güell , tal como señala el Portal Gaudí. En esta obra dejó “su sello personal con la estética de estilo neomudéjar propia de sus obras iniciales y la introducción de arcos, vueltas en parábola y cúpulas hiperbólicas”. El arquitecto también usó la cerámica y el trencadís en el recubrimiento de las cúpulas.
Cuando murió Eusebi Güell, los herederos cedieron la casa y parte de la finca para la construcción del Palau Reial de Pedralbes, pero los pabellones quedaron fuera del recinto. En 1950 la UB adquirió un solar, desde la avenida Diagonal hasta la calle de George Collins, e incluía estas construcciones de Gaudí. Por otro lado, el pabellón de la caballeriza acogió entre 1968 y 2010 la Cátedra Gaudí y desde hace unos años el recinto forma parte de la Ruta del Modernismo y se puede visitar con entrada de pago. 
En el jardín y en el edificio conocido como el picador se exponen máquinas y herramientas de construcción de la época, entre las que destaca una grúa que Gaudí utilizó para La Pedrera.
Uno de los elementos más emblemáticos es el dragón de la puerta principal. No hace referencia al de Sant Jordi, sino a Ladón, el dragón guardián del mitológico Jardín de las Hespérides vencido por Hércules, y que Jacint Verdaguer narra en su poema L’Atlàntida.
“El conde de Güell le encargó la valla a un Gaudí joven sin limitaciones presupuestarias y el hizo una construcción de estilo modernista con todo tipos de lujo y artísticos. También el conde de Güell y su pariente el Marqués de Comillas estaban muy bien relacionados con Verdaguer y Gaudí era amigo y admirador del poeta”, concluye Vilalta. Otro tesoro de la ciudad de Barcelona volverá pronto a brillar en todo su esplendor. "

Ver: https://www.lavanguardia.com/local/barcelona/20180312/441378288771/rehabilitacion-pabellos-finca-guell-gaudi-modernismo-barcelona.html





















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