28 jun. 2017

16/11/2016 MACBA II: La Ola de Jorge Oteiza

"La Ola es una escultura del escultor vasco Jorge Oteiza, situada en la Plaça dels Ángels, del barrio del Raval de Barcelona, ​​justo delante del MACBA. Fue inaugurada oficialmente el 13 de julio de 1998. La obra es una donación del autor a la Fundación MACBA y su construcción, en el taller de Pere Casanova de Mataró, fue financiada por la empresa Media Planning. El contraste de su color oscuro con el blanco del edificio resalta la sinuosidad de una obra realizada por Oteiza al final de su trayectoria artística.  
 
Situada de forma permanente sobre el podio que hay delante de la fachada del MACBA, ​​esta obra de Jorge Oteiza se ha convertido en un icono de este edificio construido por el arquitecto Richard Meier. Cuando en 1998, tres años después de su inauguración, Oteiza fue invitado a producir una obra para el Museo, decidió que quería ponerla en diálogo con el estilo arquitectónico de Meier, que él consideraba de un racionalismo cercano a Le Corbusier y con el que se sentía muy afín. En este contexto, decidió producir una gran ola de aluminio negro formada por poliedros y planos oblicuos y hacerla jugar con la alternancia de luz y sombra que crea encima la obra la fachada del Museo.La ola, que fue producida en el taller del arquitecto y escultor Pere Casanovas de Mataró, parte de un modelo de bronce de 5 cm de altura hecho por Oteiza en 1957. En aquellos años, el escultor vasco experimentaba con formatos pequeños y con figuras como cubos y poliedros en que producía incisiones cóncavas y convexas, como sugieren las formas de esta obra. Oteiza quiso recuperar esta maqueta de su taller, donde había quedado almacenada desde que abandonó la producción escultórica en 1959 para dedicarse de lleno a actividades teóricas. En la época en que el artista realizó esta maqueta, buena parte de su producción era de dimensiones muy pequeñas; a veces consistía en simples maquetas de cartón o yeso que después fundía en la misma medida. Cuando, en 1998, decidió trasladar la pieza seleccionada a escala monumental, necesitó cinco maquetas más y una sexta de madera, de tamaño real, para materializar el proyecto. La ola condensa la visión de Oteiza de las olas del mar y su interpretación en clave geométrica.Mientras supervisaba la instalación de la obra, Oteiza insistió en que se trata de una pieza que «dialoga con la convexidad del Museo». Refiriéndose al juego de sombras que producía la posición del sol y del edificio encima de la obra, también aclaró: «En vasco, la sombra se llama ETXALAR, que significa el poder del ser, no la falta de luz. La sombra es el poder de la luz: cuanto más sombra hay, más presencia luminosa tenemos ». Tanto en su obra escultórica experimental como en sus textos y manifiestos teóricos, Oteiza siempre entendió la escultura como un proceso de investigación metafísica y espiritual. «Todo está en la ocupación de los espacios. Puede suceder que la obra absorba el entorno, o al revés. Yo pretendo ocupar un espacio con armonía.


Ver: https://ca.wikipedia.org/wiki/L%27onada_(Oteiza)
Plaça del Àngels 












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